El ritmo de envejecimiento de la piel se está acelerando ya que antes se veía a personas con 60 años con la piel arrugada y hoy cada vez son más las que presentan signos de piel seca, arrugada y deshidratada, eso se ve ahora en personas a partir de los 40 años, afirma la doctora Olga Gutiérrez, dermatóloga del Hospital Pediátrico Acosta Ñu.
“Todos los días hay que protegernos del sol, usar los protectores, pantallas solares y la vestimenta adecuada, que es fundamental. Debemos tratar de enseñar a los niños que tienen que jugar con la ropa puesta porque muchas veces son ellos los que sufren quemaduras acumuladas en las células con el paso del tiempo. Los cuidados deben tenerse en cuenta ya desde la niñez y ya adultos tomar ciertas precauciones”, recomendó Gutiérrez.
En esta época del año, la exposición aumenta con las visitas a las piscinas y la realización de actividades físicas al aire libre y bajo el sol. Para ello, la profesional recomienda como medida preventiva el uso de protección con factores de acuerdo al tipo de piel, atendiendo que las radiaciones llegan en forma directa y reflejadas ya sea por el agua, la arena y la resolana.
CUIDADOS. Una calidad de vida que incluya el descanso y sueño adecuados, la práctica de actividad física y el control del estrés además del cuidado de la nutrición diaria son fundamentales para tener una piel saludable, atendiendo que el envejecimiento de esta es inevitable, pero su deterioro puede aumentar por efecto de factores ambientales que sí pueden ser modificados.
Las arrugas se forman como resultado del proceso natural de envejecimiento de la piel sumado a los efectos excesivos de especies reactivas de oxígeno (radicales libres) sobre las membranas celulares.
Los alimentos específicos que colaboran con la salud de la piel (ver info) son aquellos altos en compuestos fenólicos que actúan como antioxidantes, que reducen o neutralizan el efecto de los radicales libres que podrían acelerar el proceso de envejecimiento de la piel, explica Natalia González, magíster en Nutrición Humana.
Si bien no puede definirse una edad específica a partir de la cual pueden observarse efectos de una mala nutrición sobre el envejecimiento en sí, pero sí de los efectos negativos sobre la piel en cualquiera de los momentos de la vida, por deficiencia de vitaminas en general, sobre todo C y vitaminas del complejo B.
“El consumo de frutas y vegetales y agua hasta el momento representa la forma más sana y segura para mantener una dieta balanceada y una apariencia juvenil de la piel”, recomienda González.
EXPOSICIÓN. Los grupos de polifenoles poseen acciones antiinflamatorias, inmunomoduladoras y actividades de reparación del ADN, que pueden ser utilizados para la prevención de problemas de la piel provocados por una excesiva exposición a los rayos UV, principal factor exógeno que produce el envejecimiento.
La profesional sugiere el uso rutinario de polifenoles (antioxidantes) naturales, tanto de forma tópica como oral, que podrían proveer protección para la radiación UV y el consecuente envejecimiento.