Por Liza Paredes
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La Municipalidad de Asunción, en el 2010, recomendó a las autoridades del Congreso no realizar nuevas obras porque el edificio iba perdiendo la relación armónica entre lo contemporáneo y lo histórico.
Este consejo fue ignorado por las autoridades del Parlamento.
La sorpresiva edificación de un quincho en la sede del Parlamento movilizó ayer a los funcionarios de la Comuna de Asunción, quienes al filo del mediodía acudieron hasta el lugar para verificar si existían algunas irregularidades en la construcción que costará más de G. 140 millones.
Los funcionarios se mostraron sorprendidos porque desconocían que una nueva obra se estaba erigiendo en el Parlamento, ya que estaban trabajando con el Senado sobre otros proyectos de construcción.
La jefa de Patrimonio Histórico de la Municipalidad, María Teresa Miranda, recordó que hace dos años recomendaron no hacer más intervenciones en el Parlamento.
Explicó que si bien la edificación del quincho no afecta a la parte histórica, el monumento está quedando aplastado por las torres edificadas. “Se rompió la escala monumental que tenía el conjunto edilicio del colegio jesuítico original, se perdió... está siendo aplastado por todo lo que se está levantando alrededor”, indicó la funcionaria comunal.
La arquitecta señaló que el Parlamento está perdiendo su calidad ambiental, espacial y su contacto con el entorno del río. Detalló que esta serie de factores hacen que el edificio pierda protagonismo.
“Lo antiguo y lo contemporáneo tienen que convivir armónicamente en lo estético, formal y funcional; digamos que se está perdiendo esa armonía”, refirió.
ESPARCIMIENTO. La construcción del quincho fue a iniciativa del presidente del Senado, Jorge Oviedo Matto, con el fin de que los funcionarios y parlamentarios tengan un lugar de esparcimiento y la jornada no sea tediosa, especialmente para aquellos que hacen guardia los fines de semana.
La millonaria obra asciende a la suma de G. 140.288.500, valor equivalente a casi el triple del costo de las casas -con terreno incluido- que construye la Senavitat.
El nuevo lugar de entretención estará listo en los primeros días de marzo. Funcionarios y parlamentarios podrán hacer uso de la parrilla.
Cabe recordar que durante el receso parlamentario del año pasado se construyeron más oficinas para los legisladores y funcionarios.