03 may. 2026

El pueblo auriazul celebra la clasificación

El estallido del Feliciano Cáceres, con el gol de Luis Miño, fue una mezcla de felicidad y tranquilidad, pues ese tanto sentenciaba la serie a favor del Sportivo Luqueño, que merecidamente, por lo hecho en la serie, se instalaba entre los ocho mejores equipos de la competición.

Sueñan. Los jugadores de Luqueño fueron a festejar con su hinchada un nuevo paso en la Copa, y de a poco se  va ilusionando con la tan ansiada final.

Sueñan. Los jugadores de Luqueño fueron a festejar con su hinchada un nuevo paso en la Copa, y de a poco se va ilusionando con la tan ansiada final.

Mucho se habló de lo que podría hacer el conjunto de Eduardo Rivera ante un equipo como el del Tolima. Un conjunto con más renombre copero que el Aurora y La Guaira, a quienes el Auriazul pasó prácticamente caminando. A eso se le agregaba la ausencia, para este juego, de dos jugadores importantes como David Mendieta y Miguel Godoy. Pero el conjunto de la República demostró que está compenetrado, que pisa fuerte en la Copa Sudamericana y que todos los jugadores están mentalizados a la par.

autoridad. Sacrificio colectivo para recuperar el balón, ordenados tácticamente y veloces para hacer daño arriba. Así se mostró Luqueño de inicio a fin y el rival lo sufrió.

Los cafeteros no encontraron la forma de quebrar el espíritu auriazul, cometieron varios errores, nunca se sintieron cómodos con el balón y por ende nunca inquietaron, más allá de meros intentos ofensivos.

En su casa Luqueño manda, se hace cada vez más fuerte y ahora aguarda rival brasileño para los cuartos que saldrá de Paranaense o Brasilia.