Mucho se habló de lo que podría hacer el conjunto de Eduardo Rivera ante un equipo como el del Tolima. Un conjunto con más renombre copero que el Aurora y La Guaira, a quienes el Auriazul pasó prácticamente caminando. A eso se le agregaba la ausencia, para este juego, de dos jugadores importantes como David Mendieta y Miguel Godoy. Pero el conjunto de la República demostró que está compenetrado, que pisa fuerte en la Copa Sudamericana y que todos los jugadores están mentalizados a la par.
autoridad. Sacrificio colectivo para recuperar el balón, ordenados tácticamente y veloces para hacer daño arriba. Así se mostró Luqueño de inicio a fin y el rival lo sufrió.
Los cafeteros no encontraron la forma de quebrar el espíritu auriazul, cometieron varios errores, nunca se sintieron cómodos con el balón y por ende nunca inquietaron, más allá de meros intentos ofensivos.
En su casa Luqueño manda, se hace cada vez más fuerte y ahora aguarda rival brasileño para los cuartos que saldrá de Paranaense o Brasilia.