El incendio de la casa del comisario Édgar Salcedo no fue un accidente. Fue provocado. Desconocidos derramaron más de dos litros de un acelerante que sería kerosén o nafta de aviación, y de esta forma murieron las dos hijas y la esposa del policía. A esta conclusión llegaron los peritos de la Policía que investigaron el siniestro.
El informe final fue presentado ayer por efectivos del Departamento de Investigación de Delitos de la Policía al ministro del Interior, Rafael Filizzola.
Los policías tardaron más de tres meses en elaborar el peritaje final y, según indicó una de las fiscalas que lleva el caso, María Estefanía González, el trabajo confirma los datos que manejaba el Ministerio Público.
Si bien la forma en que se desarrolló el incendio ya fue prácticamente esclarecida, desde aquel fatídico 17 de agosto, los investigadores aún no pudieron determinar la identidad de los responsables del siniestro.
En ese sentido, los peritos policiales explicaron que sí pudieron ubicar los dos posibles lugares por donde ingresaron a la vivienda y la puerta que violentaron en Ñemby.
EL PERITAJE. “Se descarta en forma categórica que el siniestro fuera a consecuencia de un factor termoeléctrico o por cortocircuito”, indica el informe presentado ayer por los policías de Investigación de Delitos.
Asimismo, el reporte señala que ni en el dormitorio de las hijas, ni en la sala de la casa -habitaciones donde se presume que empezó el fuego- había elementos que puedan originar en forma accidental el incendio.
Los policías también informaron que la puerta que une el garaje con la sala fue violentada de un golpe en la manija y que la misma estaba abierta durante todo el tiempo que duró el incendio.
El comisario Jorge Coronel expresó que la esposa del comisario Salcedo murió a raíz de una radiación y que la misma logró salir de la vivienda, alertar a los vecinos para que saquen a la abuela -quien sobrevivió y se encontraba en una de las habitaciones de la casa cuando comenzó el incendio- y volver a entrar a la casa, para tratar de salvar a sus hijas.
ANTECEDENTES. Poco después del siniestro, el comandante de la Policía en esa época y su hermano, Viviano y Vidal Machado, respectivamente, se vieron involucrados en el hecho, debido a una denuncia en contra de Vidal realizada por el hermano de Édgar Salcedo, días antes del incendio.
Los hermanos Ramón y Édgar Salcedo se vieron involucrados en un supuesto caso de negligencia durante un decomiso de cocaína que encabezaron en el Chaco, una semana antes del incendio.
La Fiscalía no descarta que el siniestro esté relacionado con el procedimiento, en el que participaron agentes de Narcóticos de la Policía.
El 21 de agosto, tan sólo cuatro días después del siniestro fatal, Viviano Machado fue destituido de su cargo de comandante de la Policía, a raíz del escándalo desatado.
En setiembre, las fiscalas María Estefanía González y Yolanda Morel allanaron el Departamento de Investigación de Delitos ante la presunción de que los peritos policiales eran coaccionados para no entregar los resultados finales.