02 mar. 2024

El PCC se consolidó como el grupo criminal más poderoso en el país

Una nueva investigación financiada por el Conacyt estudia los efectos de la presencia del grupo criminal brasileño en Paraguay. El PCC ya está en casi todas las cárceles del país y sigue creciendo.

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En menos de una década el Primer Comando Capital (PCC) –una organización delictiva nacida en una cárcel del estado de São Paulo, Brasil, en 1993 y que hoy tiene más de 30.000 miembros y está presente en varios países del continente– logró posicionarse como el grupo criminal más poderoso en Paraguay.

Una reciente investigación académica financiada por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) estudió los impactos políticos y sociales que tiene el PCC en el país y advierte sobre las falencias de los organismos de seguridad al abordar este problema.

El trabajo fue realizado por el doctor en Criminología Juan Martens y el proyecto fue ejecutado por el Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (Inecip-Paraguay) y la Universidad Nacional de Pilar (UNP). Los métodos utilizados para la recolección de datos fueron la etnografía, entrevistas, observación participante, conversaciones informales y relaciones de confianza, además contactos y entrevista con miembros y ex miembros del PCC.

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ESTRUCTURA. El PCC nace en1993 en una cárcel de Taubaté, en el estado de São Paulo, Brasil. Hoy está presente en penitenciarías de los 27 estados del Brasil y el 90 por ciento de las cárceles paulistas, algunas bajo su control. Según estimaciones del Ministerio Público brasileño, hoy el grupo tendría más de 30.000 miembros bautizados. Además de Paraguay, están presentes en Bolivia, Colombia y Perú.

“¿Qué es el PCC? Es una asociación de criminosos para el progreso del crimen. Sus miembros pueden actuar como persona física (haciendo negocios personales) o como persona jurídica (actuando en nombre del partido o facción). Esa es una de las complejidades y fortalezas del PCC”, explica Martens.

“Uno es miembro del partido. La denominación soldado es absurda. Ellos no tienen una categoría de soldado, ellos tienen hermanos. Es otra su categoría y otra su forma de relacionarse. Esa es otra forma en la que nosotros entendemos mal y luchamos mal contra el PCC. Ellos no tienen una estructura piramidal, son horizontal”, añade.

Si bien existen líderes, señala la investigación, la organización es descentralizada y no hay un liderazgo vertical, sino que las decisiones se debaten entre las distintas células o sintonías.

Las sintonías tienen roles y zonas específicas de acciones. Existen sintonías para brindar apoyo económico a los presos, otra para encargarse de asuntos fuera de Brasil, otra para las finanzas y hasta una que se encarga de proveer asistencia jurídica a los miembros. Estos y otros aspectos organizacionales ya están ampliamente estudiados por académicos brasileños con quienes Martens contactó para su pesquisa.

EXPANSIÓN. Al respecto, comentó que las autoridades nacionales afirman que hoy existen unos 250 miembros del PCC en Paraguay. “Nosotros estimamos que son 400, de los cuales solo unos 150 serían brasileños”, señala el investigador y advierte que ahora el PCC está presente en prácticamente todas las penitenciarías de Paraguay.

De hecho, en marzo se registró un motín en la prisión de Concepción en el cual los presos hirieron a un guardiacárcel y con su sangre escribieron en una pared “PCC 1533”, una firma del grupo armado (el número 15 simboliza la P y el 3 la C).

Si bien ya se registraban hechos vinculados al PCC en la frontera paraguaya a mediados del 2000, en 2010 el grupo emitió un comunicado oficial, detalla la investigación académica, en la cual ordena a sus miembros una expansión al Paraguay.

A partir de ahí, los crímenes atribuidos al PCC en territorio paraguayo aumentaron exponencialmente. Ya en el 2012 fueron bautizados los primeros paraguayos en las cárceles. Para ser bautizados, los nuevos miembros necesitan tres padrinos que den su aval. Martens indicó que hoy en día el PCC cobra cebola en territorio paraguayo. Se trata de una cuota mensual que todos los miembros en libertad deben abonar para el partido.

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