28 feb. 2026

El pasado de Gringo, conocido por las autoridades como “narco de la frontera”

Clemencio Gringo González poco o nada hace vida social. Las autoridades lo consideran como jefe de una organización criminal que opera en el Amambay con la complicidad de policías, fiscales y jueces. Estuvo involucrado en el secuestro y muerte de Amado Felicio Martínez, el 27 de enero de 2004. Supuestamente, ordenó la muerte del hombre porque Félix González, hermano de Gringo, murió en un accidente en el que se vio involucrado Martínez.

Peligroso.    Gringo  manejaría una importante red de narcos.

Peligroso. Gringo manejaría una importante red de narcos.

Por este hecho ordenaron en ese año su detención, pero le otorgaron una medida sustitutiva y cuando se revocó esa medida se fugó de su casa, pese a que contaba con resguardo policial, según los antecedentes.

La red que operaba al mando de Gringo amenazó a un grupo de antidrogas (10 agentes especiales) con el exterminio por un operativo en el que se incautaron 500 kilos de cocaína en su estancia 8 de Diciembre, en Pedro Juan Caballero, en 2010.

Esa amenaza incluso obligó a las autoridades de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), a realizar un masivo traslado de sus hombres por temor a represalias.

Esta acción desnudó el poder que tenía González, a quien consideraban también como “el narco de la frontera”, refieren los antecedentes.

El mismo fue también acusado por un ex agente policial (quien fue dado de baja), a quien supuestamente ofreció importantes sumas de dinero para asesinar al ex fiscal Arnaldo Giuzzio, actualmente senador, y al legislador Roberto Acevedo (PLRA).

Tras esta acusación de planificar un atentado, su abogado desmintió la acusación.