Por este hecho ordenaron en ese año su detención, pero le otorgaron una medida sustitutiva y cuando se revocó esa medida se fugó de su casa, pese a que contaba con resguardo policial, según los antecedentes.
La red que operaba al mando de Gringo amenazó a un grupo de antidrogas (10 agentes especiales) con el exterminio por un operativo en el que se incautaron 500 kilos de cocaína en su estancia 8 de Diciembre, en Pedro Juan Caballero, en 2010.
Esa amenaza incluso obligó a las autoridades de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), a realizar un masivo traslado de sus hombres por temor a represalias.
Esta acción desnudó el poder que tenía González, a quien consideraban también como “el narco de la frontera”, refieren los antecedentes.
El mismo fue también acusado por un ex agente policial (quien fue dado de baja), a quien supuestamente ofreció importantes sumas de dinero para asesinar al ex fiscal Arnaldo Giuzzio, actualmente senador, y al legislador Roberto Acevedo (PLRA).
Tras esta acusación de planificar un atentado, su abogado desmintió la acusación.