EFE, AFP y REUTERS
CIUDAD DEL VATICANO
El papa Benedicto XVI proclamó ayer solemnemente a 22 nuevos cardenales, entre ellos un español y un brasileño.
Se trata del arzobispo español Santos Abril y Castelló, de 76 años, vicecamarlengo de la Iglesia romana y arcipreste de la Basílica de Santa María la Mayor de Roma, y el brasileño João Braz de Aviz, de 64 años, prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y la Sociedad de Vida Apostólica.
La proclamación la hizo al principio del consistorio que celebra en la basílica de San Pedro, el cuarto de su pontificado. Tras la lectura en latín del ritual de creación de cardenales y su proclamación, el papa les colocó el capelo o birreta -los dos signos del cardenalato- y les asignó una iglesia o diaconía de Roma, como signo de su participación en el cuidado pastoral del Pontífice por la Ciudad Eterna.
De los 22 nuevos purpurados, 18 tienen menos de 80 años, por lo que podrán participar en un eventual cónclave para elegir Papa. Los otros 4 son octogenarios y, según la normativa vaticana, no pueden entrar en la Capilla Sixtina -lugar de los cónclaves- para elegir pontífice, pero sí pueden ser elegidos. De los 18 electores, 12 son europeos, 1 latinoamericano, 3 norteamericanos y 2 asiáticos.
De los 12 europeos electores, 7 son italianos, lo que supone una potenciación de la Iglesia italiana, que se coloca la primera en número de purpurados con un total de 52, de ellos 30 electores.
Tras Italia, se coloca Estados Unidos con 19 cardenales (12 electores), seguida de España con 10 (5 electores), Brasil también con 10 (6 electores) y Francia con 9 (4 electores).
Con los nuevos cardenales, la Iglesia europea amplía su peso en el Colegio Cardenalicio, en el que pasa a tener 119, algo más de la mitad del llamado “club más exclusivo del mundo”. América Latina sigue siendo la segunda, ahora con 32 purpurados, seguida de la de América del Norte, con 22; Asia con 20, África con 17 y Oceanía con 4.
Tras este nombramiento, Brasil continúa al frente en número de purpurados de los países latinoamericanos, con 10, de ellos 6 electores.
Le siguen México y Argentina, ambos países con 4, aunque todos los mexicanos son electores, mientras que los argentinos que pueden entrar en la Capilla Sixtina, lugar de los cónclaves, son 2. Colombia y Chile cuentan cada uno con 2 cardenales, uno elector y el otro octogenario, que -como establece la normativa vaticana- no puede votar en un cónclave, aunque sí puede ser elegido. Venezuela, República Dominicana, Cuba, Honduras, Perú, Bolivia, Guatemala y Ecuador tienen cada uno un purpurado elector, mientras que en el caso de Nicaragua y Puerto Rico, aunque también tienen un cardenal, son octogenarios, por lo que no pueden participar en un cónclave. Con estos nombramientos, el Colegio Cardenalicio queda formado por 214 purpurados, de los cuales 125 pueden participar en un eventual cónclave para la elección de papa al tener menos de 80 años.