Si bien para el reparto de los productos el efecto de la suba del gasoíl se sentirá en cierta forma dentro del sector de los panaderos, todavía no se piensa en ajustar el precio de los panificados, según anunció ayer Christian Sosa, presidente del Centro de Propietarios de Panaderías y Fideerías.
“No consideramos todavía una suba, puesto que la materia prima ha bajado en un porcentaje pequeño (entre 7% y 8%, dependiendo de las empresas), con lo cual estaría balanceándose en este aspecto respecto de los precios de referencia”, resumió el directivo.
Se trata de una medida plausible ?según dijo? para que el consumidor no sufra un nuevo aumento en este producto sensible, cuya industria da mano de obra a 25 mil personas a través de las aproximadamente 5.000 panaderías formales e informales.
Sosa adelantó que en noviembre harán una convención para enfocar la problemática del sector, y que todos migren hacia la formalización, de acuerdo con sus expresiones.