Sucesos

El padre de niño herido agradece de corazón a “ángeles” que lo salvaron

Marly Quiroga escuchó los disparos y los pedidos de socorro del padre del niño y salió con otras dos mujeres a auxiliar al baleado. El jefe y el subjefe de la Comisaría 1ª Central fueron cambiados.

“Agradezco de corazón a la gente que sin importar lo que ocurría alzó a mi hijo en brazos y lo llevaron al hospital. Le salvaron a mi hijo”, afirmó Ricardo Riquelme, antes de relatar la terrible noche que vivió el sábado pasado, tras esquivar una barrera de control policial y ser perseguido a tiros por dos agentes.

“Como criminal me atajaron y mi hijo me decía ‘papá, me duele’ y yo no podía hacer nada”, relató el hombre, sin poder aguantar las lágrimas.

El brutal procedimiento se registró sobre la ruta San Lorenzo-Luque, donde el suboficial Derlis Sanabria y el oficial Juan Amarilla persiguieron por ocho kilómetros el auto de Riquelme.

El hombre lamentó el actuar criminal de los policías, que una vez que detuvo la marcha de su vehículo no le dejaron socorrer a su hijo de 6 años, quien acusó tres impactos de bala, mientras que era golpeado y esposado por los uniformados.

Riquelme detuvo la marcha en una zona donde había testigos y estaba bien iluminada. Al frenar su auto, los policías lo bajaron y a los empujones le hicieron sentar en una vereda, esposado. El hombre pedía en todo momento que auxilien a su hijo.

“ÁNGELES”. Ahí, Marly Quiroga, una testigo y su amiga, María Teresa Gómez, alzaron a la criatura en su auto y lo llevaron hasta el Hospital Regional de Luque. En otro auto, un joven y dos chicas guiaban a las mujeres abriendo paso con un pañuelo blanco por la ventanilla, utilizado como señal de emergencia para los demás automovilistas.

Marly contó a Telefuturo que escucharon que el papá pedía ayuda desesperadamente para salvar a su hijo y por ello, pese al temor que sintieron en ese momento, corrieron a brindar ayuda.

“Es la primera vez que pasamos esta situación, escuchamos cuatro disparos y nosotras estábamos a metros de donde ocurrió el hecho. Vimos que el señor pedía ayuda por su hijo, él decía: ‘mi hijo, auxílienle, llévenle, por favor, gritaba’, y corrimos para auxiliarle”, recordó.

Comentó que la situación se agravó cuando en el hospital mencionaron que necesitaban un cirujano vascular. “Cuando nos dijeron que necesitaba el cirujano, el muchacho que nos ayudó pidió ayuda al Hospital de Trauma y lo llevaron hasta ahí”, dijo.

Aclaró que no conoce al muchacho y a las dos chicas, pero que ellos se quedaron en el hospital toda la noche ayudando en lo que podían. “Fue muy fuerte lo que pasó, por suerte llegamos muy rápido al hospital y el niño estaba consciente”, señaló.

Riquelme detalló que ayer encontraron más vainillas servidas en su auto, que fueron a parar en el bolso de la bebé de tres meses. Indicó que a su hija bebé y a su esposa les rozaron las balas. “Ya quiero que termine esta pesadilla”, clamó.

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