10 ene. 2026

El ocaso del clan González Daher y su pérdida en bienes e influencias

Con dos condenas del ex senador y cinco juicios que pierde Ramón González Daher, el poder que contaban en la política, la Justicia y el deporte ya no es el mismo. ¿Quién lo hubiera predicho?

Con la última condena se instala nuevamente que el poder que ostentaba el intocable Óscar González Daher durante más de dos décadas se debilitó definitivamente y permitió lo que años atrás era impensable, la caída del clan González Daher.

Había fundado en la “República de Luque” ya desde la época stronista un esquema que le ha permitido desarrollar una poderosa influencia en la política y en la Justicia, copando con sus tentáculos puntos claves de poder. En ese camino asumió cargos en el Senado, inclusive la titularidad del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM), donde podía manejar a jueces y fiscales.

Durante todos esos años la idea de un juicio o un castigo parecía imposible; sin embargo, su imperio empezó a tambalear en el 2017 con la filtración de los audios que dejaron en evidencia las operaciones ilegales y el apriete y manipulación a magistrados, a su antojo.

PRIMERAS IMPUTACIONES. Óscar González Daher fue el primer legislador en ser echado de su banca y comenzó su caída. Ya en el 2017, tres fiscales lo imputaron por tráfico de influencias, asociación criminal y soborno agravado. Un proceso similar en años anteriores le había costado el cargo a un fiscal. Sin embargo, a partir de su debilitamiento, ya no era imposible.

Otra vez, en el 2018 fue procesado por el entonces fiscal René Fernández, por enriquecimiento ilícito, declaración falsa y lavado de dinero.

En setiembre de ese año fue enviado a prisión preventiva y por primera vez pisó la cárcel, cuando estuvo en reclusión once meses en la Agrupación Especializada, junto a su hijo, el actual candidato a concejal Óscar González Chaves.

Cuando cayó el clan perdió fuerza la estructura con que se protegía. Lo llamativo fue aquella filtración de audios, ya que, al parecer, provino de algún interesado en la pérdida de su poder.

Hoy el ex senador ya cuenta con dos condenas y según la última, dada el jueves pasado, podría pisar la prisión nuevamente, en caso de quedar firme la sentencia.

LA CAÍDA DEL HERMANO. Quien se beneficiaba de ese poder y de la influencia que tenía el ex senador era el hermano, Ramón González Daher, quien en vez de la política montó su dominio en el ámbito deportivo, llegando inclusive a ocupar el cargo de presidente de la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF).

A la par, se dedicaba como supuesto prestamista, siendo en realidad, según denuncias, un usurero que se ha quedado con las propiedades de más de un centenar de familias luqueñas, utilizando la influencia de OGD en la Justicia para promover más de 500 denuncias contra sus deudores.

Su esquema funcionaba entre la extorsión y la manipulación judicial y llegó a ser tan poderosa que ganaba la mayoría de los juicios. Otorgaba altas sumas de dinero con intereses que superaban el 100%. Sin embargo, con la caída del hermano, empezó a perder peso con la Justicia. Hoy tiene cinco juicios fracasados, según se conoce.

En el 2019, fue procesado junto a su hijo, Fernando González Karjallo, por usura y lavado de dinero. Además, el fiscal que lo investigó, Osmar Legal, encontró indicios de más víctimas de Daher, por lo que el Ministerio Público abrió otras cuatro investigaciones. Además de eso, tuvo que pagar USD 6,3 millones a la SET, por evasión.

Si bien la gran estructura que formaron los hermanos y sus hijos en la política, la Justicia y el deporte les abrieron las puertas para traficar influencias y pese a que quizás todavía cuentan con padrinos políticos y en el Poder Judicial, el peso de su apellido ya no es el mismo que antes.


LA CAÍDA DEL “ÁRBOL QUE DA FRUTOS”