08 oct 2026

El mayor rival del gobierno malayo regresa al Parlamento 10 años después

Kuala Lumpur, 28 ago (EFE).- El mayor rival del gobierno de Malasia, Anwar Ibrahim, tomó hoy posesión de su nuevo escaño en el Parlamento, después de que casi hayan transcurrido diez años desde fue encarcelado por sodomía y abuso de poder.

Anwar, detenido y cesado como viceprimer ministro en septiembre de 1998, regresa al Legislativo tras ganar en las urnas el escaño vacante del estado de Penang, y con la promesa de catapultar al poder a la oposición.


El líder de la oposición de Malasia Anwar Ibrahim en la toma de juramento hoy en la sede del Parlamento en Kuala Lumpur (Malasia). EFE | Ampliar imagen

“Es sensacional regresar al Parlamento,” dijo Anwar antes de abandonar la cámara junto a otros diputados de la oposición en protesta por el proyecto de ley presentado por el Gobierno, y que obliga a as personas sospechosas de cometer a algún delito.

La iniciativa, según la oposición, persigue que Anwar aporte una muestra de ADN para reforzar la versión de la Policía que le acusa de un nuevo delito de sodomía, algo que se ha negado a hacer hasta la fecha, alegando que teme una manipulación del análisis.

La victoria electoral del líder del Partido Justicialista Popular (Keadilan) ha aumentado el clima de descontento en el seno de la Organización Nacional para la Unidad Malasia (UNMO), la formación que capitanea el primer ministro Abdullah Badawi, y que gobierna el país desde hace medio siglo.

Todas las críticas que surgen desde dentro de la organización van dirigidas contra Abdullah, a quién culpan del revés que la coalición gubernamental sufrió en los comicios generales celebrados el pasado marzo, y de la perdida de competitividad que registra la economía frente a otras de la región asiática.

El veterano político de la UNMO, Razaleigh Hamzah, que anunció su intención de disputar al jefe del Ejecutivo malasio el liderazgo de la coalición, advirtió que el regreso de Anwar al Parlamento “reduce aún más la credibilidad que Abdullah “ha dejado a la UNMO”.

La víspera de la toma de posesión del escaño, el Partido Pan-islámico de Malasia (PAS), anunció que Anwar Ibrahim, cuenta con el apoyo de la formación para liderar la alianza opositora.

Anwar, encarcelado por abuso de poder y sodomía durante seis años, ganó por mayoría abrumadora el escaño que dejó vacante su esposa, la oftalmóloga Azizah Ismail, quien lideró el Partido Justicialista Popular (Keadilan) durante el tiempo que el viceprimer ministro estuvo encarcelado.

La formación política de Anwar forma parte de la alianza opositora, en la que están incluidos el Partido de Acción Democrática (PAD), que defiende los intereses chinos, y el Partido Pan-islámico de Malasia (PAS).

La alianza del DAP, el PAS y el Partido Justicialista Popular ganó 82 de los 222 escaños que componen el Parlamento en las elecciones legislativas del pasado marzo, frente a los 20 que consiguió en los comicios de 2004.

El camino a la jefatura del Gobierno de Anwar se encuentra minado por una nueva acusación de sodomía, delito que corto de cuajo su carrera política en 1998 y que le supuso una condena de nueve años de prisión y seis más por el cargo de abuso de poder, que cometió para intentar cerrar la investigación, aunque el Tribunal Supremo revocaría la primera sentencia en 2004.

El ex viceprimer ministro fue acusado formalmente el pasado 7 de agosto de sodomía y, tras declararse inocente, salió en libertad bajo fianza.

La acusación se presentó después de que Anwar anunciara su plan de presentar su candidatura al asiento parlamentario.

Mohd Saiful Bukhari Azlan, de 23 años y miembro del equipo de Anwar durante las elecciones de marzo, denunció en comisaría el 28 de junio que su jefe le había sodomizado dos días antes.

Anwar ha afirmado que, al igual que hace diez años, el proceso judicial forma parte de una conspiración de las altas esferas del Ejecutivo para bloquear su reincorporación a la política activa.

La nueva denuncia contra Anwar coincide con el nivel más bajo de popularidad de la coalición gubernamental, que en las elecciones de marzo obtuvo su peor resultado en medio siglo.

El primer ministro Abdullah, tras varios meses de resistir la presión, acabó por asumir la responsabilidad del resultado electoral y anunció en julio que dejará el cargo en 2010.