08 jun. 2026

El intendente de Ñacunday cree que la balsa debe habilitarse provisoriamente

Pide al MOPC que, por una necesidad social, lo desamarre. El río Ñacunday corta la localidad en dos y sus pobladores deben cruzar el agua para ir de un lugar a otro. Hay otras balsas más en la zona.

balsalaanancun

Por Édgar Medina

ÑACUNDAY

Por una cuestión social, el intendente de Ñacunday, Pedro Duarte Ríos, solicita a la Prefectura Naval del Este un permiso provisorio para que la balsa del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) vuelva a operar en el río Ñacunday, Departamento de Alto Paraná.

La balsa fue amarrada porque no cumplía requisitos de seguridad preventiva y de documentación para el transporte de personas y vehículos, lue- go de que cuatro personas per- dieran la vida al caer en el río el automóvil en el que viajaban, el 2 de marzo último.

El intendente municipal señaló que, por su parte, ya cumplió con lo requerido en cuanto a seguridad, establecido por la Prefectura Naval para la habilitación de la balsa. Se refiere a la adquisición de salvavidas, la reparación de la balsa y la posesión de una embarcación menor para salvataje.

No obstante, es el MOPC la instancia que debe registrar y matricular la embarcación ante la Prefectura General Naval, luego de conseguir un permiso de la Marina Mercante.

Las gestiones se están realizando según el intendente municipal, quien afirma estar en comunicación con los responsables de la institución del Estado a la que pertenece la balsa, cuya explotación estaba a cargo del Municipio.

El amarre de la balsa fue resuelto por el prefecto naval en el Este, capitán de Navío Hugo Gauto, en el marco de un sumario.

Otras 4 balsas que operan en forma irregular sobre el río Yacuy Guazú, también son objetos de sumarios, pero no fueron amarrados, debido a que los propietarios se presentaron y están gestionando dentro del plazo legal la habilitación.

No obstante, la única balsa construida como embarcación es la que operaba sobre el río Ñacunday, ya que los demás están hechos con tambores de aceite.

Paralelamente, la fiscala María del Carmen Merza investiga el fallecimiento de cuatro personas, como homicidio culposo.

MANIFESTACIÓN. La clausura de la balsa dejó incomunicado desde el 21 de marzo pasado a varias comunidades de Ñacunday, ya que el río divide en dos el distrito.

Moradores de las localidades de Lomas Valentinas, Torocuá, Torocuá’i, Chacoré’i, Cruce Mbareté o San Roque y los carperos asentados a pocos metros del río Ñacunday hacia el sur, están considerando realizar una manifestación para esta semana, en caso de que no se habilite la embarcación.

La movilización se realizaría en la cabecera del puente ubicado sobre el río Monday, sobre la ruta que une Los Cedrales con Ciudad Presidente Franco, pero falta definir la fecha, según el intendente municipal.

Mientras, los moradores de la zona aislada, que se desplazan a pie y en motocicletas, deben cruzar el río en una canoa, para evitar desplazarse unos 70 kilómetros más para llegar a los centros urbanos como Ciudad del Este, principal centro de provisión de alimentos para la zona, según revelaron hace una semana.

Los camiones de gran porte, medianos y pequeños deben obligatoriamente dar toda la vuelta para dirigirse al otro lado del río, lo que implica gastos económicos y pérdida de tiempo, según el ejecutivo municipal, que ahora pide al MOPC el permiso especial para que opere de nuevo la balsa sobre el río que lleva el nombre del distrito.