En su primera cumbre en un país anglófono en sus 21 años de historia, el Grupo de Río pretende revitalizarse con un compromiso hacia la integración comercial y la búsqueda de nuevas áreas de cooperación como la energética.
A la XIX cumbre del Grupo de Río acudirán algo menos de la mitad de los presidentes de los 20 país miembros de este organismo surgido en 1986 para tratar de equilibrar la influencia de Estados Unidos dentro de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Para Guayana, país marcado por una enorme influencia de India y China, esta cumbre es su mayor acontecimiento internacional por su relativo aislamiento, su escasa influencia y reducido peso político.
Desde el suicidio masivo de los seguidores del pastor Jim Jones en noviembre de 1978, Guayana no había atraído la atención internacional.
Jones, quién desde Indianápolis formó una secta cristiana en la que integró a blancos y negros, eligió un lugar remoto de la selva de Guayana para establecer su iglesia después de ser acusado de evasión de impuestos en San Francisco (California).
Un total de 913 seguidores de Jones -de los cuáles 276 eran niños- se suicidaron o fueron asesinados al ingerir un veneno o ser víctimas de disparos cuando intentaron huir del socialismo apostólico del reverendo.
La violencia fue también la nota dominante durante siglos desde que en 1593 el gobernador español en Trinidad, Antonio de Berreo, se aventuró a explorar el río Orinoco y llegar a estas tierras.
La breve exploración española dio paso a otros aventureros europeos, como el inglés Sir Robert Dudley, y los holandeses que se lanzaron a la búsqueda de El Dorado.
Los indios nativos contaron a los ingleses y holandeses que en el interior del país había enormes yacimientos de oro. La leyenda de El Dorado empujó a una exploración de un terreno inhóspito y selvático y durante años holandeses e ingleses lucharon por su hegemonía.
El territorio entre el Orinoco y el Amazonas quedó finalmente repartido entre Inglaterra, Holanda y Francia hasta formar ahora tres países: Guayana, Surinam y la Guayana francesa.
Además del peso histórico de ingleses y holandeses, Guayana, -con 215.000 kilómetros cuadrados y situada en la costa del noreste de suramérica entre Venezuela, Brasil y Surinam-, está marcada por la influencia de los esclavos negros traídos en el siglo XVII y trabajadores indios procedentes de Calcuta que llegaron en la primera mitad del siglo XIX, tras la abolición de la esclavitud.
Además de los trabajadores indios fueron traídos también jornaleros chinos hasta el punto que hoy más de la mitad de la población de Guayana es de origen indio.
Otro 30 por ciento es de raza negra, un 10 por ciento de origen chino y el resto se reparte entre los nativos y de ascendencia europea, según datos del Gobierno de Guayana.
La influencia india es ostensible no solo en el reparto demográfico, sino también en su presencia económica.
El Gobierno indio ha financiado, por ejemplo, el nuevo estadio de criquet para la celebración en marzo y abril del campeonato mundial de este deporte que se jugará en varios países del Caribe.
Con un préstamo de 19 millones de dólares y una ayuda directa de 6 millones, el nuevo estadio es el símbolo de la nueva Guayana al igual que el flamante Centro de Convenciones financiado por el Gobierno chino y que fue inaugurado el año pasado.
“Este es un momento histórico”, no se cansa de repetir estos días el ministro de Asuntos Exteriores de Guayana, Rudy Insanally, que quiere que su país y el resto de las naciones de la Comunidad del Caribe participen más en la toma de decisiones en Latinoamérica.
Con la misma idea llega hoy a Georgetown el presidente mexicano, Felipe Calderón, que quiere recuperar el terreno perdido y aumentar la influencia de su país en Latinoamérica.
Además de los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Chile, Michelle Bachelet, el otro gran protagonista de la cumbre será el venezolano Hugo Chávez, que pretende destacar la importancia de establecer nuevos programas energéticos para la región.
A la cumbre han confirmado su asistencia los presidentes de Brasil, México, Chile, Venezuela, República Dominicana, Honduras, Panamá, el anfitrión de Guayana, Bharrat Jagdeo, y el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), el chileno José Miguel Insulza.
El Grupo de Río está formado por Argentina, Belice -incorporado en 2005-, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Guayana, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela. EFE