El Francotirador, la última película de Clint Eastwood, que había pasado desapercibida en la temporada de premios, hasta que recibió seis nominaciones en los Óscar, el pasado fin de semana en Estados Unidos, se convirtió en el mayor éxito de taquilla de la historia en un mes de enero con USD 90 millones de recaudación. Como si de una cinta de superhéroes se tratara, señala el portal especializado en cine hoycinema.abc.es.
La polémica comenzó con el director Michael Moore, responsable de documentales como Bowling for Columbine y Fahrenheit 9/1, muy crítico el primero con el uso de armas de fuego en su país y muy duro el segundo con la respuesta de la Administración Bush tras los atentados del 11-S.
“Mi tío fue asesinado por un francotirador en la Segunda Guerra Mundial. Nos enseñaron que los francotiradores eran cobardes. Te dispararán por la espalda. Los francotiradores no son héroes. Y los invasores son peores”, escribió Moore en Twitter.
Moore añadió un segundo mensaje en la misma línea y acabó recurriendo a otra red social, Facebook, cuando varios medios especializados, desde The Hollywood Reporter a Deadline, le acusaron de atacar la cinta de Eastwood.
“No dije una palabra sobre El francotirador en mis tweets”, se defendía Moore, quien dejaba varias alabanzas: “Magnífica interpretación de Bradley Cooper. Una de las mejores del año. Gran montaje. ¡Vestuario, peinado y maquillajes soberbios!”.
El documentalista, por último, lamentaba que, en su juicio, Eastwood confundiera Irak con Vietnam y los iraquíes fueran tachados de “salvajes”. Horas después regresaba a Twitter ante la polvareda de sus comentarios: “Siento tener que afirmar lo que es obvio de nuevo: invadir un país que no te ha atacado es ilegal e inmoral. La historia nos juzgará con dureza”.
Palabras de lo más inocentes en comparación con las de Seth Rogen: “American Sniper me recordó a la película que proyectan en el tercer acto de Bastardos sin gloria”, publicó en Twitter.
El coguionista y codirector de The interview se refería al filme ficticio rodado por el personaje de Daniel Brühl, alpinista y héroe del nazismo, que acude a ver a un cine la plana mayor del Tercer Reich, encabezada por el mismísimo Adolf Hitler.
Impresiones muy dispares que sugieren que El francotirador (al menos en EEUU), es el tipo de película que provoca reacciones extremas: o se ama o se odia.
Si Rogen la comparó con la propaganda nazi, el vicepresidente Joe Biden lloró cuando la vio en un preestreno en Washington. Y hace casi un mes, cuando nadie hablaba de ella, Jane Fonda se deshizo en elogios: “Poderosa. Otro punto de vista de ‘El regreso’ (por la que ella y Jon Voight ganaron el Óscar). Bravo Clint Eastwood”.