Pero ganó el mejor de la cancha, en el trámite fue superior, pero la contundencia arriba sigue siendo tarea pendiente para el campeón.
Fabbro, Ortigoza y hasta el propio Díaz no están consiguiendo calibrar sus remates. La circulación de la pelota, las constantes proyecciones de Bonet por derecha; la doble función de Rojas en el medio; la entrega abnegada de Santana y la seguridad en la última línea concedida por Lugano, Valdez y Álvarez siguen siendo los puntos más altos para el Ciclón.
Un párrafo aparte para Cristian Álvarez. Ayer no tuvo mucho protagonismo, de hecho hasta participó poco y nada, de tanta ausencia de balones su estadía en Sajonia, en ocasiones, le produjo algún que otro bostezo. Cuando fue llamado a participar, no falló y demostró para qué lo contrataron. Su intervención en el penal se festejó más que el propio gol de Junior Alonso que, por cierto, sacudió al estadio. Guaraní perdió la memoria y el trabajo de Fernando Jubero será determinante para un despertar del Aborigen en la 2ª rueda.