Estados Unidos aclaró este martes que la aportación de 1.000 millones de dólares para integrar la Junta de la Paz, el nuevo organismo internacional liderado por el presidente estadounidense, Donald Trump, y encargado de supervisar la resolución de conflictos internacionales, es de carácter voluntario.
“La membresía no conlleva ninguna obligación de financiación obligatoria más allá de lo que un Estado o socio elija contribuir voluntariamente”, explicó a la prensa un alto funcionario de la Administración de Trump.
Medios estadounidenses habían publicado que Estados Unidos exigía una aportación de 1.000 millones de dólares para integrar el organismo, que podría servir como un sustituto del Consejo de Seguridad de la ONU.
Pero el funcionario subrayó que “los países que realizan contribuciones significativas a los proyectos y desean tener una supervisión adecuada pueden seguir participando” sin necesidad de contribuir con esa cantidad.
Trump podrá liderar la Junta de la Paz de por vida o hasta que renuncie, incluso después de haber concluido su mandato como presidente de EEUU. No obstante, una vez que Trump deje ese cargo, será un futuro presidente estadounidense quien designe al representante de Estados Unidos ante la Junta.
Trump presidirá mañana, durante el Foro Económico Mundial de Davos (Suiza), la ceremonia de fundación de la Junta de la Paz.
Aunque la Junta se ideó en un principio para supervisar la implementación del alto el fuego en la Franja de Gaza, Trump quiere ampliar sus atribuciones y competir con el Consejo de Seguridad de la ONU. EFE