El ahorro en el sistema bancario paraguayo cerró el año 2025 con un crecimiento moderado, reflejando una desaceleración frente al dinamismo observado en el año previo. De acuerdo con datos de la consultora Mentu, los depósitos bancarios alcanzaron un saldo de G. 178 billones (USD 27 mil millones), lo que representó un aumento interanual de 7,5%, cinco puntos porcentuales menos que el crecimiento registrado en 2024.
Por tipo de moneda, los depósitos en guaraníes mostraron un desempeño más dinámico, con un incremento interanual de 12,6%, alcanzando un saldo de G. 100 billones (USD 15 mil millones). En contraste, los depósitos en moneda extranjera crecieron apenas 1,7% interanual al ser convertidos a guaraníes. No obstante, al considerar el saldo expresado en dólares, el crecimiento fue de 28,1%, evidenciando un aumento más que proporcional respecto a los depósitos en moneda local, destaca el análisis.
En cuanto a los instrumentos de ahorro, el Certificado de Depósito de Ahorro (CDA) fue el principal impulsor del crecimiento, con una variación interanual de 13,1% en su saldo. Asimismo, el ahorro a la vista registró un incremento de 10,1%, contribuyendo de manera significativa al desempeño agregado de los depósitos.
Sin embargo, esta dinámica fue parcialmente compensada por la caída en otros instrumentos. El saldo en cuentas corrientes disminuyó 4,3% interanual, mientras que los depósitos a plazo fijo registraron una contracción más pronunciada de 17,7%, moderando el crecimiento total del ahorro bancario.
Al cierre de 2025, la Asociación de Bancos del Paraguay (Asoban) advirtió que la liquidez del sistema financiero viene mostrando una tendencia decreciente en los últimos años, en un contexto marcado por la fuerte expansión del crédito, especialmente durante los últimos dos años.
Según la entidad, mientras la liquidez en moneda extranjera se ha reducido de forma gradual desde 2021, la liquidez en guaraníes se mantuvo relativamente estable hasta comienzos de 2024, para luego iniciar una caída más pronunciada, llegando incluso a ubicarse por debajo de los niveles en dólares. Esta evolución estuvo vinculada a la creciente divergencia entre el crecimiento del crédito y el de los depósitos, ya que si bien la captación de ahorro continuó expandiéndose, lo hizo a un ritmo progresivamente menor.