La operación incluyó dos detenciones y la incautación de unos 187 dispositivos electrónicos, además de registros en más de 40 viviendas de Texas, Estados Unidos, que supuestamente se utilizaban para alojar y gestionar ordenadores facilitados por las empresas contratantes.
Según el comunicado, la trama operó entre 2019 y julio de 2025. Los trabajadores norcoreanos habrían utilizado identidades robadas o falsas para hacerse pasar por ciudadanos estadounidenses y conseguir puestos de trabajo en compañías del país.
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Las autoridades calculan que la red generó alrededor de USD 3 millones.
El Departamento de Justicia sostiene que los ingresos se enviaban a entidades norcoreanas sancionadas y contribuían a financiar los programas armamentísticos del régimen.
Las medidas forman parte de los esfuerzos del Gobierno estadounidense para combatir las operaciones de trabajadores informáticos norcoreanos que utilizan empleos remotos fraudulentos para obtener ingresos.
Fuente: EFE.