En la víspera, la altura de nuestro principal afluente hídrico se encontraba en 5,10 metros y el referido organismo del Municipio capitalino mantenía la estadística de 2.120 familias rescatadas de las distintas zonas ribereñas de la ciudad.
La administradora del Comueda, Claudia Martínez, señaló que aún es prematuro hablar de un operativo retorno, puesto que no se tiene la plena certeza de que las aguas bajarán de forma sostenida.
“Ayer el río bajó 4 centímetros y si bien muchas familias quieren regresar a sus viviendas, aún no podemos hacerlo, porque no existe garantías de que ya no habrá crecidas”, explicó.
Dijo que están ajustando algunas casas provisorias en los refugios y entregando frazadas.
Puntualizó que para que el 100% de las personas afectadas por esta riada pueda retornar a sus casas, el nivel del río debe llegar a los 3,80 metros de altura.
ATENCIÓN. Por otro lado, los concejales Carlos Galarza y Amado Gill pidieron a través de una minuta que el Municipio atienda algunos problemas que se presentan en los refugios de damnificados.
Entre los mismos citaron la ausencia del servicio de recolección de basura y falta de contenedores para su almacenamiento, con lo que los desechos se acumulan a la intemperie, lo cual genera una situación insalubre.
Asimismo señalan que existe déficit y mala ubicación de baños portátiles, falta de seguridad y precario mantenimiento del sistema de desagüe cloacal, lo que hace que las nauseabundas aguas negras corran por las calles.
Los ediles reclaman en su presentación, girada a la Intendencia para su consideración, la puesta en vigencia de un trabajo coordinado entre la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) y la Policía para regularizar la situación en estos campamentos.