Desde el 1 de enero de 2015, las frutas, verduras y los productos medicinales tributarán 5% de IVA. Barreto indicó que las personas de menores recursos siempre gastan una mayor proporción de sus ingresos en alimentos (que es la primera prioridad para cualquier familia, alimentarse) que las personas de mayores recursos.
“Por esta razón es que el impacto del IVA, cuando se calcula como una incidencia sobre los ingresos, implica que las personas de menores recursos reciben una carga tributaria proporcionalmente mayor que las personas de mayores recursos. Y esto, en cualquier evaluación de justicia tributaria, es inequitativo”, expresó.
Sin embargo, dijo, se debe considerar que es importante incluir a todos los sectores económicos en la formalidad y en el aporte tributario al fisco. En este sentido, manifestó que el hecho de que los alimentos tengan una tasa del IVA menor que los demás productos y servicios es positivo.
Añadió que para mitigar el efecto negativo en la equidad, se debe mejorar la efectividad de otros impuestos sobre el ingreso, principalmente el impuesto a la renta personal.
COSTO. Entretanto, el ex viceministro de Economía del Ministerio de Hacienda, Manuel Alarcón, indicó que en todos los casos la implementación del IVA sobre un nuevo producto trae aparejado un cierto incremento en los precios. Añadió que el aumento no debería ser lineal, dado que ahora también se registra una reducción en los costos por la generalización del IVA. “Obviamente esto es desde el punto de vista teórico y asumiendo que cada productor tiene una contabilidad de costos, pero en la práctica no es así; por tanto, lo más probable es que veamos un incremento del 5% en la comercialización de las frutas y verduras”, destacó. Refirió que siempre que se avance en la generalización de los impuestos indirectos (por su fácil recaudación), y en especial aquellos implementados sobre el consumo, se tendrá un sistema tributario más regresivo y menos justo y equitativo.