REDACCIÓN|CDE
Si bien la operación es permanente, en la primera quincena de abril pasado se reformó los controles en la frontera sumando más agentes de la Policía Federal, Rodoviaria Federal, Militar y Civil, además de la Receita Federal (Aduana). El balance final se conocerá luego de la conclusión del trabajo conjunto previsto para el 12 de mayo.
Este primer balance señala que también fueron requisados 142 kilos de marihuana, 8 kilos de cocaína, 14.800 unidades de diferentes medicamentos prohibidos en el Brasil, 954 anabolizantes y 70 frascos de lanza perfume. Un total de 57 vehículos, utilizados para el tráfico de droga y contrabando, fueron incautados por la Policía Rodoviaria y 18 personas fueron detenidas.
La medida afecta a los comercios de Ciudad del Este, que de hecho ya venía arrastrando un escaso movimiento comercial. Por ahora, los pocos compradores que tenían previsto cruzar la frontera, esperan que concluya el operativo para volver, aseguran los comerciantes.
De hecho como no es mucho el flujo de compradores en Ciudad el Este, tampoco es grande el trabajo de control.
A diferencia del sistema de trabajo aplicado en forma regular, esta vez los fiscales de la Receita Federal (RF) (Aduana) y agentes de la Policía Federal (PF) y Militar (PM) no se concentran en la aduana del Puente de la Amistad, sino en el puesto de peaje de San Miguel de Yguazú, ubicado a 29 kilómetros de Foz y en caminos rurales y puestos móviles sobre la ruta BR 277.
24 HORAS. En la tarea moviliza 106 agentes y los controles se desarrollan durante las 24 horas. En tanto unidades móviles monitorean caminos rurales. De hecho la mayor preocupación no será la aprehensión de contrabando, sino el combate a delitos transfronterizos.
El tiempo extendido de la operación, según el vocero de la RF, es una tendencia ya en los trabajos conjuntos que prevén bloqueo más intenso a lo largo del año.
Los operativos de fiscalización realizada en el lado brasileño es más de lo mismo que se viene realizando regularmente. En principio se armó una gran confusión cuando en algunos medios se publicaron fotos de ilustración, mostrando a soldados del ejercito realizando controles, por lo que muchos confundieron la Operación Frontera Blindada como de Frontera Sur, donde si se moviliza al ejercito.
Los empresarios y comerciantes de Ciudad del Este sostienen que el Brasil tiene todo el derecho de controlar sus fronteras y combatir hechos, como el contrabando y el tráfico de drogas, males que afectan a la imagen de la frontera y que nada tienen que ver con los sectores que trabajan en forma legal.
Empero este tipo de operativo tiene un efecto colateral en Ciudad del Este, debido que reduce el movimiento de compradores, aún tratándose de personas que operan en forma legal y formal.
Sostienen que el problema económico de la capital del Alto Paraná no se da por que haya más o menos controles en la frontera, sino por que el poder adquisitivo de los brasileños se ha reducido, a lo que se debe sumar la diferencia de en el tipo cambio entre el Real y el Dólar, que sigue perjudicando la competitividad de las fronteras.
Afirman que todo empezó allá por diciembre del 2010 y que se sigue en lo mismo, el resto de lo que se pueda decir es coyuntural, advierten.