El titular de la institución adelantó que están haciendo un estudio de cómo hacer más trazable el ingreso del combustible y por qué no se tienen tanques especiales para ello.
“Actualmente, en cualquier lado se van, se encostan y hacen entre comillas un abastecimiento y dicen que es supuestamente búnker y, en realidad, para que sea búnker debe ir a quedarse en un lugar, se tiene que descargar todo, y después de ese tanque se tiene que hacer la verificación para cargar en el buque”, explicó.
Agregó que con el nuevo decreto se corrige estos métodos de que en “cualquier lado se va la barcaza, se va a un barranco, queda ahí en el barranco y se autoabastece, porque eso es lo que pasó en las prácticas”. Orué resaltó que esta situación supone un peligro para el medio ambiente, para los operadores y se evaden el pago de impuestos.
“Eso lo que estamos viendo, de algunas empresas, como no tenemos las pruebas suficientes, no podemos ir a hacerle una fiscalización, y aplicarle sanciones. Entonces, establecimos el decreto para arreglar el tema de cómo se van a reabastecer las barcazas”, justificó.
Postergan entrada en vigencia. El director Óscar Orué explicó que los controles iniciarán desde el 1 de agosto a fin de constatar el cumplimiento de lo requerido por el nuevo decreto. El decreto señala que la normativa entra a regir desde el 1 de julio, pero el mismo fue postergado hasta el 1 de agosto.
A partir de esta fecha para que los emblemas puedan vender combustibles a las navieras deben cumplir con ciertos parámetros tales como estar dotados con estructuras propias de depósito, incluyendo tanques de almacenamiento exclusivos para este régimen y muelles de carga, debidamente habilitados ante el Ministerio de Industria y Comercio y la DNIT.