La apuesta de Libertad
Cuando Rubén Israel dejó la dirección técnica aún con otro título a su favor, fuimos varios los que pensamos que el cambio se daba para buscar la reaparición en el plano internacional, materia en la que terminó largamente aplazado el uruguayo, con la contratación de Javier Torrente el pensamiento fue tomando otra orientación. La gran apuesta gumarela giraría en torno a explotar por fin el gran trabajo en las divisiones inferiores con un DT que al llegar a Cerro se autodefinió como “formador”.
Las llegadas de Ramírez y Ximénez apuntan a cubrir puestos carentes al decir de Torrente y que se me permita la idea que al menos de movida, Libertad tiene mucho para el plano local, pero aún no le alcanza para la gran pelea continental, a la que varios pensábamos se iba a relanzar. Torrente dejó en claro en su estadía en el Ciclón, que no le tiembla el pulso a la hora de subir a los chicos, que con el anterior técnico, o se quedaron en el entrepiso o directamente debieron buscar otros clubes.
Mala pata
De no creer la historia de Cerro, con una pérdida tan sensible como la de Carlos Báez, un regreso que suponía recuperar la mística y el liderazgo que no apareció en gran parte de la irregular campaña pasada. Historiando nos vamos a la grave lesión de Fidel Pérez en la previa al Clausura 08 y la intervención a Erwin Ávalos en su mejor momento tras su vuelta al club. Todo esto sin contar las múltiples dolencias del Tigre Ramírez y ese buen defensor llamado Alcides Píccoli, es indudable que al azulgrana lo persigue una racha de aquellas.
Claro que a su favor hay un material humano que siempre dejó la sensación de poder dar un poco más. La contratación del argentino Castillo, ex compañero de Troglio en Gimnasia, le puede dar esa cuota de fútbol que le faltó el año pasado y la llegada del brasileño Emerson le dará una variante importante a la hora de elegir en el ataque.
Si Roberto Ovelar se convence así mismo de sus condiciones, seguramente convencerá a gran parte del medio que hasta ahora lo vio como uno más en esa posición.
Así como surgieron Piris y Celso Ortiz, el DT de Cerro tiene como aval el lanzamiento de juveniles en sus clubes anteriores (Gimnasia, Independiente), haber elegido para la pretemporada a varios de ellos habla a las claras de su intención.
En un año que se va a volver netamente proselitista a mediados del mismo, Cerro sabe que será difícil ganar el Apertura, pero de ninguna forma se puede permitir no pelearlo hasta las últimas fechas, a pesar de los pesares e infortunios, pareciera estar gestándose algo importante en la ciudad argentina de Concordia.
La fe de siempre
Fe es la que debe tener el hincha de Olimpia, a pesar de tan malos resultados en los últimos años. Ese hincha que llena en cada inicio de campeonato los estadios hasta descubrir el producto final, esta vez sigue con gran atención cada una de las contrataciones más allá de la lógica expectativa que produce la nueva dirigencia. La llegada de Buljubasich supone una buena noticia para el arco franjeado, un lugar últimamente tan sensible aún con la tarea decorosa de Éver Caballero a fines de la temporada pasada. Con el prejuicio que muchos puedan tener con los 37 años que tiene el arquero, es bueno recordar que viene de hacer una buena tarea en el plano internacional, enfrentando justo a Olimpia, entre otros, lo que nos permite pensar que al menos en el arco, se arranca de la mejor forma. También es bueno resaltar la incorporación de Celso González, el regreso de Cristian Ledesma, más allá de su inactividad, el delantero dejó la mejor de las imágenes en su aparición un par de años atrás. Martín Ligüera tiene el crédito de una carrera internacional bastante importante y tanto Juan Cardozo como Mario Jara están en condiciones de sumar.
Desde el desconocimiento no podemos opinar sobre el guatemalteco Carlos Figueroa, hombre de exclusiva referencia de Ever Almeida. Sin contar con el gran plantel, lo de Olimpia es auspicioso, ya que mantiene al cuerpo técnico y no apuesta a un recambio total de jugadores como en años anteriores.