Con la abundancia representada en el lenguaje folclórico por los granos del locro –y en este caso con 500 litros de caldo–, además del humeante tallarín como símbolo del pan diario, los vecinos del barrio Sajonia recordaron ayer al patrono de la paz, el pan y el trabajo: San Cayetano.
“Queremos pedir por aquellos desesperados que no tienen qué comer ni trabajo y les decimos que tengan fe y se encomienden al santo, porque él les va a conceder esa gracia, así como la paz interior que tanta falta hace en nuestro país”, manifestó Andrés Caballero, organizador del grupo Los Amigos de San Cayetano de Asunción.
Cada año los moradores de esta zona capitalina aportan ingredientes para la preparación del festivo menú.
Al principio ofrecían solo almuerzo, pero ahora también preparan el desayuno consistente en cocido con coquito y por la tarde una chocolatada con galletitas y globo loco para los más chiquitos.
La bandita de RI 14 tuvo a su cargo la animación musical de la jornada de ayer.
Al mediodía la fila de los comensales, con plato en mano, aumentó considerablemente.
“Este es un encuentro de cultura, de fe y de folclore y queremos que se incluya esta fiesta patronal como una actividad cultural dentro de la agenda de la ciudad de Asunción”, manifestó Caballero.
Esta fiesta se inició hace 44 años con la veneración de la imagen del santo que pertenece a la familia Caballero.
Los pedidos no se hicieron esperar. Unos pedían trabajo, otros que no les falte el pan de cada día y algunos fieles se acercaban para agradecer el don de la salud.
La alegre Pilar Aranda, de 80 años, dijo que con su edad no siente dolor “ni en un dedito”. “Agradezco mucho la salud que tengo y a mi edad no me puedo quejar, soy muy sana”, comentó orgullosa.
En tanto, María Leónidas Benítez, una de las colaboradoras, indicó que su aporte y agradecimiento al santo lo traduce en el trabajo voluntario dentro de la cocina.
“Desde siempre estuve acá y hoy no podía faltar. San Cayé escucha los ruegos y le estoy muy agradecida, porque nunca me faltó el pan”, explicó mientras se encargaba de dar la ración de mandioca a los comensales.
QUIÉN FUE. San Cayetano fue conde, cura y abogado y se considera benefactor de los pobres, protector de los enfermos y dispensador de paz. Nació en Vicenza, Italia, en 1480 y murió el 7 de agosto de 1547. El 12 de abril de 1671 fue canonizado. Su condición de patrono del pan y del trabajo emergió con la crisis mundial de 1929, caracterizada por la pobreza, la inflación y la desocupación.