El fiscal de la Unidad de Derechos Humanos, Edgar Sánchez, fue hasta la cárcel de Concepción y les tomó la declaración a tres presuntos narcotraficantes que querellaron a agentes de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) por lesión corporal y torturas.<br>Jonathan Sóligo, Ediney Jara y Antonio Ramos Crivelly se ratificaron plenamente en sus denuncias sobre apremios físicos que sufrieron el 9 de julio de 2006 cuando fueron detenidos en la estancia Santa Odi, de Capitán Bado por los agentes antidrogas.<br>En esa ocasión los miembros de la Senad requisaron del poder de los capturados 120 kilos de cocaína, pero los detenidos dijeron que fueron torturados. Hoy presentan querella criminal y explican los entretelones de lo ocurrido.<br>El primero en declarar fue Jonathan Sóligo, quien recordó que estaba en compañía de Ediney y Antonio, llevando sal para el ganado de la estancia, cuando llegaron agentes de la Senad, armados y equipados.<br>"Estábamos en una camioneta y abrieron fuego contra nosotros. Allí empezaron los actos de tortura, el agente Valenzuela me bajó a golpes del vehículo, me siguió dando golpes en la espalda con patadas y en el brazo con la culata de su fusil”, relató Sóligo.<br>En otra parte, el declarante dice que lo ataron y lo llevaron a una pista donde le volvieron a golpear y le pisaron la cabeza, me pegaron en la barriga y me apretaron los testículos, recordó.<br>"Me golpeaban y simulaban que ya mataron a tiros a mi amigo (Ediney Jara) y decían que me iban a hacer lo mismo, el que hacía los disparos era el agente Silvio Amarilla, luego me desmayó”, señaló Sóligo. Los otros dos detenidos también refirieron haber sido golpeados por Silvio Amarilla y 11 agentes más.<br>