El partido disputado en el Defensores del Chaco no fue para Cerro Porteño. Terminó 0-0 y el sabor amargo se hizo sentir en las gradas, no solo por el resultado, sino por la despedida del Tigre Ramírez.
Si bien el partido fue hasta de trámite, toda la atención fue para Ramírez, quien ingresó en el segundo tiempo y al terminar el juego dijo, en medio de la emoción: “Volveré”.
“Duele irse de esta manera, pero bueno”, indicó a la prensa, luego de besar la remera y recorrer el campo de juego en medio de la ovación de la hinchada.
Insistido sobre si es una despedida definitiva indicó: “Creo que sí”.
Casi 3.000 espectadores llegaron hasta Sajonia para decirle adios a un jugador que amó y dio todo por la camiseta azulgrana.