La olvidada arteria capitalina carece por completo de pavimento, por lo que siempre está cubierta de agua y barro, en una situación que se agrava en los días de lluvia y que desalienta la presencia de niños y adolescentes en esa institución educativa.
Esa condición, a la que se suma un registro cloacal al descubierto que corre riesgo de explotar, se extiende por una cuadra, entre De los Ángeles y Espíritu Santo, al costado del club Rubio Ñu, donde también funciona la Fundación Casa Cuna 4.
reclamos. María Victoria Heisecke y Martha Barrios, directora y coordinadora del citado taller, explicaron que desde el 2008 vienen reclamando infructuosamente a la Comuna capitalina el arreglo de dicha vía de comunicación. Indicaron que la solicitud de reparación consta en el Expediente 6927/15.
“Nos mudamos a este lugar hace diez años. La calle no era muy buena. Los vecinos hicieron una parte del empedrado. Un tiempo esto se usó como camino alternativo de una obra vial y el paso de máquinas pesadas, más las lluvias y los raudales, rompieron todo”, lamentaron.
Puntualizaron que “solo es una cuadra que está muy mal. Hay cosas que se arreglan por amistad. Acá hay peligro para nuestros niños”.