Por Sofía Masi
CIUDAD DEL ESTE
El doctor Hugo Martínez Cárdenas, quien solicitó el préstamo inicial al Instituto de Previsión Social (IPS) para la edificación del edificio Yuquyry I, en Ciudad del Este, Alto Paraná, relató a ÚH los entretelones de la construcción de la obra.
La previsional había concedido un crédito de 4 millones de dólares en 1997 a Martínez Cárdenas, quien junto con el empresario español Pedro García Soriano conformó la firma Yuquyry Sociedad Anónima.
El desembolso se efectivizó en tres partes, para la construcción del edificio. El 11 de abril de 1997, IPS entregó 3 millones de dólares, el 4 de julio desembolsó 500.000 dólares y los últimos 500.000 dólares dio el 22 de diciembre de ese año, según documentos de una auditoría hecha por la Contraloría General de la República a la previsional.
La deuda de Yuquyry SA con el IPS por el préstamo no se pagó, y con los intereses subió a 6.864.000 dólares. Como dación de pago, Martínez Cárdenas y el español entregaron el edificio, que el IPS tasó en 11.898.995 dólares, el 23 de julio de 1999.
El 28 de abril de 2000, Martínez Cárdenas dejó la presidencia de Yuquyry SA y la asumió el español García Soriano, quien adquirió todo el paquete accionario de Martínez el 3 de abril de 2001, a través de un contrato privado.
Según Martínez Cárdenas, el Instituto de Previsión Social hizo un “buen negocio” y él un “mal negocio”. “Los negociados que se pudieron haber hecho después, ya son otra cosa”, manifestó.
¿MAL NEGOCIO? MARTÍNEZ CÁRDENAS SOSTIENE QUE YA NADA TIENE QUE VER CON EL EDIFICIO YUQUYRY, UBICADO EN EL CENTRO DE CIUDAD DEL ESTE.
“Para mí fue un mal negocio. Por amor a Ciudad del Este y las ganas de hacer un emprendimiento, quise construir el edificio, pero fue un mal negocio cuando descubrí que con mi socio no había garantías y tuve que vender mis acciones”, relató.
Explicó que, tras descubrir que García Soriano tenía deudas bancarias en España, resolvió dejar la presidencia de Yuquyry Sociedad Anónima. De esta manera -según Martínez Cárdenas- la deuda quedó en manos de su exsocio, quien después negoció el mecanismo de pago con el Instituto de Previsión Social.
Una hija de Martínez Cárdenas estaría viviendo en el polémico edificio.