La derrota del Partido Colorado en Asunción encendió las alarmas porque dejó al descubierto una serie de interrogantes que van más allá de la pérdida de la capital y deja una advertencia para el 2028. Una oposición unida puede truncar al Partido Colorado.
La diferencia de casi 21.000 votos entre la candidatura de Camilo Pérez y la lista colorada para la Junta Municipal es la principal interrogante. Tanto la cúpula partidaria como la dirigencia empiezan a evaluar la estrategia, el trabajo que se realizó y el comportamiento de los propios electores colorados.
Para los referentes de la ANR, pesó la crisis institucional, la disputa de integración de la chapa presidencial a pocos días de las elecciones, así como también la gestión del ex intendente Óscar Nenecho Rodríguez, quien fue obligado a renunciar al cargo tras la intervención.
Así fue que el hartazgo de la ciudadanía por denuncias de hechos de corrupción dieron su veredicto y sentenciaron a la ANR a la llanura en el ejecutivo municipal.
Por otro lado, el jefe de campaña, Raúl Latorre, y otros integrantes del comando colorado en la capital reconocieron que las encuestas y las bocas de urna, que manejaban cifras alejadas del resultado final, llevaron a cometer errores durante la campaña. Admitieron que tomaron decisiones basadas en la información proporcionada por estos instrumentos, que finalmente resultó ser equivocada y generó una percepción errónea.
Exceso de confianza y soberbia. Desde las bases señalan que se “pecó de soberbia” considerando que un solo turno, es decir, hasta el mediodía, se trabajó para recolectar los votos y ganar las elecciones.
Esto llevó a cometer errores, como celebrar anticipadamente una victoria basándose en los resultados de las bocas de urna, que daban al candidato colorado una ventaja de entre 10 y 12 puntos, sin contar aún con los números reales.
Si bien a esa hora los resultados de la lista de concejales colorados mostraban cifras importantes, que alimentaban las expectativas de un triunfo en la Intendencia de Asunción, la diferencia entre ambos resultados debió encender una señal de alerta en quienes manejaban la campaña, antes de dar por asegurada la victoria.
Posteriormente, con los resultados del TREP, quedó en evidencia una diferencia de más de 20.000 votos entre los concejales colorados y el candidato a intendente. Esos votos no se tradujeron en apoyo a Camilo Pérez y terminaron favoreciendo las posibilidades de la candidata opositora.
La pregunta que se hace al interior de la ANR es si la dirigencia de base, los operadores políticos y los responsables de la organización territorial castigaron, de alguna manera, la estrategia de los principales referentes partidarios. O si, sencillamente, una parte del electorado colorado decidió acompañar a sus candidatos a concejales, pero no trasladar ese respaldo a Pérez, porque este no les convenció.
Esta situación enciende una señal de alerta de cara al 2028, ya que demuestra que los votos colorados no necesariamente se trasladan de manera automática a todos sus candidatos.
Al interior de la ANR se analiza qué falló en la campaña y por qué el respaldo a los concejales colorados no se trasladó de la misma manera a Camilo Pérez. Entre los factores que se evalúan, figuran el trabajo de la estructura partidaria, la posibilidad de un voto cruzado y la decisión de sectores colorados de no acompañar al candidato.
También se analiza si la campaña logró conectar con una ciudadanía que reclamaba cambios en la administración municipal. Mientras tanto, Pedro Alliana, quien fue elegido como candidato a presidente por el cartismo, aún no define quien lo acompañará para la chapa 2028.
Superó a Nenecho pero no alcanzó
El ex candidato a intendente de la ANR, Camilo Pérez, obtuvo 128.301 votos en las elecciones municipales del 4 de octubre. En 2021, Óscar Nenecho Rodríguez había ganado las elecciones con 122.353 votos, equivalentes al 47,50% de los sufragios. Para la Junta Municipal, en esa ocasión, la ANR también obtuvo la mayor cantidad de apoyos, que le permitieron quedarse con 15 bancas. Tras las elecciones del 4 de octubre, el escenario en la Junta se mantiene sin cambios, con una mayoría colorada. Existe una alta probabilidad de que un concejal colorado presida la Junta Municipal de capital. Esta mayoría obligará a la nueva intendenta, Soledad Núñez, a negociar acuerdos con los concejales colorados para impulsar sus proyectos y avanzar con las principales iniciativas de su administración.