El caso de basuras que se acumulan frente a las casas sin ser recogidas por los camiones recolectores de la Comuna capitalina, debido a que los obreros piden propinas a frentistas para prestar un servicio por el cual ya abonan en concepto de tributo, fue denunciado ayer por vecinos del barrio Mburucuyá.
Marcos Solís, quien fija residencia en Alcides Basualdo y Fontao Meza, señaló que el personal municipal se niega a llevar los residuos sólidos domiciliarios si no se les entrega una suma de dinero. “Esto suele ocurrir. Cada fin de año se les da pan dulce o sidra, pero esta vuelta dijeron que no podrían llevar eso y pidieron G. 50 mil por casa. Se les dio y de ahí siguieron pidiendo dinero”, lamentó.
Puntualizó que no tuvieron más alternativa que pagar a un carritero para retirar los desperdicios. ÚH llamó ayer al celular del director de Aseo Urbano, para exponer la denuncia, pero el mismo no atendió los llamados.