La concentración de camiones en largas filas en la víspera, en la zona de Limpio, responde a una situación coyuntural vinculada a retrasos logísticos, y no a un desorden estructural en el transporte de granos, según aclaró la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco).
El gremio aclaró que en los últimos días se produjo un retraso en la llegada de barcazas debido a las tormentas recientes, lo que afectó la operativa de embarque de la carga de soja en los puertos de Mariano Roque Alonso y ocasionó la larga fila de camiones en la zona de Limpio.
Según explicó Hugo Pastore, director ejecutivo de la Capeco, la zafra de soja 2026, correspondiente al ciclo de primavera-verano, registra resultados positivos, con una producción que ya superan las 11 millones de toneladas.
A esto se suma, además, un volumen pendiente de cosecha correspondiente a la soja de segunda o “zafriña”, así como el maíz en desarrollo.
En ese contexto de alta producción, Pastore destacó que el flujo de camiones hacia puertos y fábricas se encuentra habitualmente ordenado mediante un sistema de cupos asignados por las empresas.
“El inconveniente fue que los camiones no podían descargar con normalidad porque los puertos estaban llenos o con limitaciones operativas, lo que generó acumulación en puntos específicos”, indicó.
El Ejecutivo aclaró que se trata de una situación puntual que afecta principalmente a instalaciones en la zona de Limpio, en tanto que en otros polos logísticos como San Antonio y Villeta no se registran inconvenientes similares. Además, estimó que la normalización del flujo se daría en la fecha.
En cuanto al desempeño del sector, Pastore señaló que al cierre de marzo, las exportaciones de soja y sus derivados ya superan en volumen a las registradas en el mismo periodo del año anterior, lo que confirma un buen año productivo.
Costos logísticos. El director ejecutivo de Capeco también advirtió sobre el impacto creciente de los costos logísticos, impulsados por la suba del precio de los combustibles y la variación del tipo de cambio, factores que ya comenzaron a incidir desde el segundo semestre del año pasado. Estos incrementos afectan toda la cadena productiva, desde el uso de maquinaria agrícola hasta el transporte terrestre y fluvial, incluyendo los convoyes de barcazas y el flete internacional.
“Paraguay tiene una logística más costosa por su condición de país mediterráneo, lo que hace que cualquier aumento en combustibles tenga un impacto mayor en la competitividad”, explicó. En ese sentido, indicó que el encarecimiento de los fletes podría reducir los márgenes del sector, aunque no necesariamente el volumen de exportaciones.
Respecto al abastecimiento de fertilizantes, Pastore señaló que el conflicto en Medio Oriente afectó sobre todo la disponibilidad de productos nitrogenados y azufrados, aunque gran parte de los insumos para la próxima campaña ya fue adquirida antes de la crisis.