El fabricante de ordenadores Dell anunció este nombramiento en sustitución de Kevin Rollins, quien asumió el cargo de consejero delegado hace tres años, y que dimitió sin especificar ninguna razón al respecto.
Sin embargo, los analistas atribuyen esta decisión a un intento de acabar con la mala racha que la empresa ha sufrido en estos tres años, en los que ha defraudado las expectativas de los analistas en varias ocasiones.
En el momento en que Michael Dell dejó sus cargos ejecutivos en el 2004, Dell se había convertido en el mayor fabricante de ordenadores del mundo, por delante de HP y de IBM.
Pero desde que dejó el cargo, las acciones de Dell han retrocedido un 30%, cuando las de otros competidores, como HP, han subido un 120%.
Michael Dell era en la actualidad el presidente de la empresa, pero no estaba involucrado en la gestión diaria, que había dejado en manos de Rollins.
Ahora, compatibilizará los dos cargos, en una decisión que ha sido bien recibida por los mercados, dado que consideran que Michael Dell encarna el espíritu y la esencia de la propia compañía, y puede ser capaz de darle el impulso y liderazgo que necesita.
Si bien las bolsas estaban cerradas cuando se anunció el nombramiento, las acciones de Dell subían en los mercados extraoficiales un 3,76%, hasta los 25,13 dólares.