El sitio, considerado como testigo de la historia de la Guerra de la Triple Alianza, logró este respaldo luego de casi 150 años del episodio.
En la normativa figura la gestión de medios necesarios para: “la conservación, el rescate y la restauración de los objetos, documentos y espacios de valor histórico, arqueológico, paleontológico, artístico y científico, así como de sus respectivos entornos físicos, que hacen parte del Patrimonio Cultural de la Nación”. La directora de Bienes Patrimoniales de la SNC, María Luisa Blanes, calificó al lugar como un sitio de memoria histórica nacional cuyo espacio de contenido es significativo y está relacionado con una comunidad sensible a la presencia de estos testigos históricos.