Por Mario Rubén Álvarez<br/><br/>alva@uhora.com.py<br/><br/>Pudo haber aprendido de su padre, César Téllez –que era violinista y guitarrista–, los rudimentos iniciales de la música. Reinaldo Téllez Sanabria, a quien se conoce por su nombre artístico de Reinaldo Sanabria –nacido el 9 de octubre de 1942 en la compañía Virgen del Carmen, más conocida como El Carmen solamente, a orillas del río Manduvirá, de la jurisdicción de Arroyos y Esteros–, sin embargo aprendió solo el arte que le acompaña a lo largo de su vida. <br/><br/>Ya todos sus hermanos habían avanzado en el oficio de cantar y ejecutar la guitarra, mientras que él todavía permanecía ajeno al camino que ya los otros transitaban con idoneidad. Lo que ocurría era que llegado el momento preciso, él iba a elegir su propio itinerario. <br/><br/>"Empecé a cantar y mi maestro, mi formador inicial, fue el músico Ramón Recalde, ya fallecido. Con él salíamos de serenata o tocábamos en los bailes de los alrededores de Arroyos y Esteros. Me enseñó lo que después tuve como base para seguir creciendo como cantor y guitarrista”, recuerda Reinaldo. <br/><br/>"Después de salir del cuartel, que hice en Arroyos y luego en Villa Hayes, fui a Luque con el músico Ranulfo López. Como cantante, formé parte de su conjunto. Mi hermano Juan me acompañaba entonces en el canto”, continúa relatando. <br/><br/>CON RODOLFO ROA. Posteriormente, a través de Aristóbulo Aguilera –quien con Carlos Brítez formaba el dúo Aguilera–Brítez, de reconocida solvencia– tomó contacto con el conjunto Los chaqueños del bandoneonista luqueño Rodolfo Roa. Junto a él, en diversas agrupaciones, sigue actuando hasta hoy. <br/><br/> “En mi deseo de aprender a cantar mejor, fui junto a don Emilio Bobadilla Cáceres. Era un gran maestro. Sin que me pidiera un guaraní, me enseñó a vocalizar, a utilizar mejor lo que yo ya traía naturalmente. Ese gesto no solo tuvo conmigo sino con muchos otros a los que también dio la mano de manera generosa y desinteresada”, reconoce. <br/><br/> En 1968, luego de una serie de actuaciones en el Alto Paraguay con Roberto Bucky Medina y Aníbal Lovera, vivió un momento decisivo en su carrera musical.<br/><br/>PERURIMÁ. “El 23 de mayo de 1967, don Mauricio Cardozo Ocampo, José Magno Soler y otros habían fundado el conjunto folclórico Perurimá. Un domingo, en su audición de Radio Nacional, don Mauricio le invitó a Aníbal Lovera. Éste me llevó para cantar con él. Por entonces, Perurimá todavía buscaba un cantor. Posteriormente, en un cumpleaños, volvimos a encontrarnos. Allí fue que canté con José Magno Soler y éste le dijo a don Mauricio: ?Kóa la ñane compañerorã′. Así fue como comenzó el dúo Sanabria–Soler. Canté hasta la muerte de don Mauricio. Y hasta hoy lo sigo haciendo con José Magno”, relata.<br/><br/>Los años compartidos con Perurimá y sus compañeros le permitieron estar junto a grandes de la música paraguaya y seguir aprendiendo permanentemente. <br/><br/> OTROS ITINERARIOS. Su paso por Feliz Domingo, programa que incluía la música paraguaya en el Canal 9, fue uno de los hitos de su carrera. “Nos habían contratado para actuar en la orquesta estable durante cuatro meses. Al final, nos quedamos durante siete años con Bonifacio Román, Rodolfo Roa, Aparicio González y otros”, acota.<br/><br/> Reinaldo Sanabria había ingresado a la Orquesta de la Policía. Salió durante algunos años y fue reincorporado ya como integrante del conjunto folclórico del que hoy es director.<br/><br/> “Después del golpe de 1989, al general Francisco Sánchez González, quien se hizo cargo de la Policía, le gustó la agrupación no numerosa que conformábamos y nos apoyo”, indica. <br/><br/>