Estos cascos son una alternativa muy útil para la emergencia sanitaria, ya que los mismos se conectan al CPAP (un dispositivo de presión continua positiva en las vías respiratorias que proporciona aire a una presión predeterminada a través de una mascarilla) y en muchas ocasiones evita que el paciente vaya a intubación.
Los equipos llegaron a Paraguay gracias a la gestión del embajador paraguayo en Italia, Dr. Roberto Melgarejo, y un grupo de cirujanos plásticos del país europeo que constantemente colaboran con Paraguay, a través del programa Ñemyatyrô, llevado a cabo por el Cenquer.
Se pudo lograr la recepción de los cascos mediante vuelos humanitarios y cuyo valor aproximado es de 25.000 euros.