25 may. 2026

Cuarenta años creando un estilo de arte rústico con la yerba mate

No solo utiliza la yerba para tomar mate o tereré, también la convierte en un arte exótico. Ramón Ovando (70) comenta que las imágenes hechas expresan su amor por la naturaleza y la cultura paraguaya.

Reconocimiento.  Su arte fue declarado de interés  por la Secretaría de Cultura   y la Municipalidad de    Asunción.

Reconocimiento. Su arte fue declarado de interés por la Secretaría de Cultura y la Municipalidad de Asunción.

Por Karina Godoy

Su inspiración por este estilo nació en una cocina campestre de San Blas de Mboiy, compañía de 25 de Diciembre, Departamento de San Pedro. El padre de Ramón Ovando le comentaba sobre las hazañas de la Guerra del Chaco, en donde la yerba mate cumplía un papel importante, pues permitía disipar el mal gusto de las aguas turbias a través del tereré.

Ramón asegura que desde allí ya esta planta le llamó la atención como algo más que un ingrediente de bebida. Pasó el tiempo y en busca de un futuro mejor sus padres decidieron enviarlo a la capital con unos parientes para que pudiera seguir con sus estudios.

El talento para dibujar y pintar lo llevó a estudiar en el Instituto de Bellas Artes, en donde Ramón se consideraba un “artista rebelde”, ya que siempre quería salir del esquema y hacer algo innovador.

Comenta que hacía las pinturas al óleo y otros estilos que le enseñaban, pero su chispa de creatividad lo movía por hacer algo más, algo fuera de lo común.

Un día de esos en que la nostalgia está presente en alguien que dejó su tierra en busca de mejores horizontes la inspiración llegó a él y surgió un innovador estilo. Su primer arte con yerba fue un soldado paraguayo que creó recordando los relatos de su progenitor.

Comienza con el dibujo, luego prepara el pegamento, la yerba molida y por sobre todo la creatividad, para lograr distintas tonalidades en cada imponente cuadro.

COYUNTURA. Ovando lamenta la poca oportunidad que se le da a un artista en el país. El mismo ha logrado exponer sus trabajos en varias ocasiones, pero ha tenido que dedicarse a otros ámbitos para el sustento económico como la publicidad y el diseño gráfico.

Su sueño es que el Gobierno lo ayude para equipar adecuadamente su taller, de tal manera que pueda estar en condiciones de enseñar en su hogar dicha técnica, sobre todo a los jóvenes. “No quiero que esto muera conmigo, me gustaría enseñarle a alguien más para que haya continuidad”, expresa.

Actualmente Ovando compone también poesías. “Mi propósito es ver mis cuadros y que estén acompañados con una música exclusiva. Es como que alguien me agarra y me guía, por eso siempre hay que hacerle caso a lo que dicta el corazón y utilizar la creatividad”, finaliza.