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Cuando el pensamiento crítico se forja en pasillos de la universidad

 

Una pantalla en la pared muestra un video instructivo de cómo se debe realizar el autoexamen mamario para detectar a tiempo el cáncer de mama y en el que se vale –parodiando– de los pechos de un hombre. En la Unidad Pedagógica de Carapeguá de la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción (UCA) se puso en marcha un novedoso modelo de aprendizaje alternativo denominado En el pasillo.

Se trata de cápsulas formativas que son difundidas como spot publicitarios en pantallas, colocadas en los sitios de recreación, según explica José María Guerrero, encargado del proyecto. Él sostiene que lo dado en aula precisa de una rendija hacia otros campos del conocimiento. “Tenemos programas del siglo XIX, profesores del siglo XX con alumnos del siglo XXI”, dice al argumentar que lo que se busca es que los universitarios amplíen su visión del mundo y de las cosas con todo tipo de información complementaria a lo que se imparte en clases.

De un poema leído por Mario Benedetti o Rafael Alberti, pasando por la historia detrás de la Catedral de Notre Dame a otro spot que explica lo que produce el beso en el cuerpo humano a nivel interno. “Pasamos 25 píldoras que tienen 3 minutos de duración donde se explican cosas de cultura general: qué era la época azul de Picasso, quién era Tchaikovsky (…) Las cápsulas de aprendizaje funcionan como píldoras del conocimiento multidisciplinario que están fuera de la malla curricular”, explica Guerrero.

Esto se ajusta, incluso, al lenguaje y formato que los jóvenes de hoy manejan a la hora de comunicarse y adquirir conocimiento. “Los jóvenes de hoy no somos gente que va a agarrar un libro y va a leer; pero va a ver en la tele o en las redes sociales y eso les va a llegar”, admite Belén Ríos, estudiante del 3er curso de la carrera de Ciencias Contables.

Disparador. La escalera que conduce al primer piso presenta en cada escalón el símbolo de las fórmulas químicas con sus respectivas explicaciones. En el descanso una gigantografía, donde se aprecian los planetas que pueblan el sistema solar: en unos sofás los alumnos pueden descansar e informarse al respecto. Al seguir cuesta arriba, se enfrentan en los peldaños palabras que se asimilan (bello y vello o aún y aun, entre otros) con sus respectivos significados. “Cada mes podemos ir cambiando”, señala el profesor y corrige que se trata de “aprovechar todos los momentos en que se puede meter una píldora de conocimiento porque en la clase se está tenso”, remarca.

El profesor sostiene que de este modo se “incentiva el proceso de estructuración del pensamiento, de la imaginación creadora, las formas de expresión personal y de comunicación verbal y gráfica”.

Poseen 150 cápsulas producidas por un equipo local y otras que son importadas de cadenas de televisión, como la BBC de Londres y de una TV francesa. “Es potenciar fuera del aula, en las zonas de recreación información plural y multidisciplinaria que tiene que ver con los alumnos, pero nada con lo que se da en la malla curricular”, remata.

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