“El Presidente Hugo Chávez participa en rituales de la religión yoruba-lukumi para curar el cáncer que padece desde el año pasado. A pesar de sacar el Cristo cada vez que puede pidiéndole un milagro, no cesa de buscar otras alternativas religiosas - así indica el comunicador venezolano Nelson Bocaranda. - Ya antes en su casa de El Laguito, se han realizado sacrificios con gallos y corderos con ritos de Santería con babalaos y paleros. Lo cubrieron con sus ceremonias asegurándole que de eso sale bien parado”. - Fue una noticia más en nuestros Medios.
Me imagino, que toda persona, que de repente se encuentra enferma, pero con un cuadro crítico de salud, intenta todo lo que está a su alcance para revertir tal situación: buscan remedios - algunos con mucha fe en esos remedios naturales o caseros; preguntan parientes o amigos que han pasado por situaciones semejantes o saben de otros, que han salido de tal situación amenazante.
Para más seguridad consultan al médico, preferentemente a su médico de confianza; y si tienen alguna “vena” de religiosidad, comienzan a rezar - lo que habría que hacer no sólo en situaciones de aprieto - y piden a otros para que ayuden a orar; acuden al sacerdote para que rece con ellos y ofrezca una Santa Misa para recuperar la salud.
En todo eso la fe, la confianza, el creer en lo que hace y en lo que le tratan de ayudar, juega un papel de suma importancia. Si el poeta francés Jean-Baptiste Poquelin (Moliere) dice, que “la muerte es el remedio de todos los males; pero no debemos echar mano de éste hasta última hora”, en realidad muy pocos desean usar aquel.
Pero, ¡qué incoherentes nos mostramos a veces! El Presidente Chávez de Venezuela es un ejemplo: En la Fiesta de Pascua rezaba públicamente pidiendo a Jesús salud y nueva vida. Precisamente es eso lo que Jesús nos ofrece con su Resurrección: nueva vida. Pero poco después Chávez se va para buscar refugio y remedio en ritos paganos, hasta ridículos.
Los médicos te aconsejan, que tengas mucha fe en lo que hacen, que tengas una confianza fuerte, que eso es el ingrediente más poderoso en el proceso de sanación. Dijimos: una fe fuerte, inquebrantable; pero esa fe que no duda debe basarse también en algo razonable.
Por eso los médicos te hacen un análisis de tu situación para saber por dónde va el camino de la recuperación. Por eso creemos, que Dios es nuestro Padre, y como tal nos ama y quiere lo mejor para nosotros, aunque tantas veces no lo entendemos.
Pero es importante dirigirnos primero a Él, así como lo hace cada niño, a quien le ocurre algo: va a papá o mamá y no a cualquier lado. {El te da lo que necesitas.
Si Dios te quiere regalar una vida incorruptible, interminable, entonces como cristiano toma en cuenta lo que te dice San Ignacio: “La Eucaristía es el remedio para la inmortalidad.”
Que tengas una FELIZ SEMANA, y medita lo que dice un no-cristiano, pero un gran pensador, Mahatma Gandhi: “Entiendo por religión no un conjunto de ritos y costumbres, sino lo que está en el origen de todas las religiones: poniéndonos cara a cara con el Creador.”