Según los datos sobre inclusión financiera del Banco Mundial (BM), que ha recopilado información a nivel individual acerca de la inclusión económica en 148 países, en Paraguay un 13% de la población adulta solicita créditos del sistema financiero, mientras que la cifra se incrementa en 2 puntos porcentuales cuando se considera a la gente que presta dinero por vías más bien consideradas informales, pidiendo a amigos, familiares o usureros.
“Es natural porque los niveles de bancarización siguen siendo bajos, todavía hay una demanda insatisfecha. Un 80% de los bancos exige justificación de ingresos, por ejemplo, lo que no todos tienen (...) No me sorprende (el indicador del Banco Mundial), todavía en nuestra economía hay una gran parte que necesita financiación”, explicó Fabio Najmanovich, del Banco Familiar.
Asimismo, el economista Luis Saguier Blanco indicó que la baja penetración de los productos bancarios en la población es un déficit muy grande que se tiene a nivel local, a pesar de que hubo avances, y explicó que la forma de solucionar este inconveniente es promover la educación financiera, para lo que sería importante contar con políticas públicas claras al respecto.
“Creo que podría ser el Banco de Fomento el que lidere la formalización de los créditos para los pequeños empresarios, que muchas veces no tienen la información suficiente para acercarse al sistema financiero. Puede ser el BNF el que, desde el Estado, brinde un porcentaje de los créditos a la educación de la persona sujeta de crédito, a enseñarle a formalizarse y pagar impuestos, para que después sean los bancos los que se peleen por este cliente y no al revés”, dijo.
PRODUCTOS. A pesar de las dificultades que se tienen para incluir a los trabajadores más humildes en el sistema formal, algunos bancos demostraron que existen formas más fáciles para otorgar créditos. Banco Familiar y Visión, con sus productos Credicédula y Préstamos al Toque, ofrecen créditos de manera ágil, solicitando para el efecto pocos documentos, al limitarse casi a la cédula de la persona interesada en acceder al préstamo.
La gran desventaja con respecto a otros tipos de préstamos dentro del sistema financiero es la alta tasa de interés que suelen tener estos microcréditos. No obstante, la misma sigue siendo menor a las que se pagan a los denominados usureros.
Otro producto que trata de satisfacer las necesidades crediticias de los microempresarios es el que presentó recientemente el Banco de Fomento para los más de 6.000 comerciantes del Mercado 4. Los requisitos son: fotocopia de cédula, última factura de pago de servicios y certificado del puesto comercial.