El sector naviero ya fue convocado por los puertos para prepararse para los trabajos de embarque de toneladas de materia prima. El empresario Guillermo Ehrecke, de la Comisión Directiva del Centro de Armadores Fluviales y Marítimos del Paraguay (Cafym) comentó que en esta etapa se trabaja en las provisiones de combustible y alimentos, así como en la coordinación de la tripulación. “A partir de esta semana, varios convoyes seguro van a estar cargando”, estimó.
Ehrecke explicó que hay una especie de ola bajando desde El Pantanal gracias a las lluvias registradas en la cuenca media, esto permitirá que en las próximas dos semanas los convoyes partan al 70% de su capacidad.
Esto significa que podrán transportar alrededor de 21.000 toneladas de una capacidad de 30.000 que se completan con 20 barcazas con 1.500 toneladas de granos cada una.
El volumen de soja en los puertos aún no es importante debido al atraso de un mes que hay en la cosecha por factores climáticos. Asimismo el ritmo de carga a las barcazas dependerá de cada puerto, algunos pueden llenar dos embarcaciones al día como máximo.
La demanda de transporte fluvial se concentrará en esta temporada en la soja, mientras que las importaciones de combustibles y otros productos continúan con algunas limitaciones, reconoció el dirigente de Cafym. En algunos casos se tuvo que realizar descargas en Pilar para alivianar la embarcaciones en los tramos más complicados por el bajo nivel de las aguas.
Aproximadamente el 80% del comercio exterior depende de la hidrovía Paraguay – Paraná. En el caso de la soja, el 75% de las más de 6 millones de toneladas que anualmente se exportan tiene como destino Argentina, donde los granos de soja ingresan con ventajas arancelarias que incentivan su molienda en el vecino país.
El movimiento de la cadena productiva y logística apunta a una recuperación de los niveles promedio, luego de una campaña 2021-2022 que dejó una pérdida de volumen de casi 70%.
Debido a esta situación en el 2022 se enviaron menos de 3 millones de toneladas de soja al mercado internacional.
Se estima que los primeros resultados de este año se tendrán a finales de febrero con las primeras exportaciones de este mes.
Los rendimientos son variados
Aunque aún es temprano para proyectar un volumen de producción nacional, los productores de Itapúa observan un rendimiento promedio de entre 1.500 y 2.000 kilos por hectárea.
“En las zonas que tuvieron más lluvias llegan a 4.000 kilos por hectárea, pero lastimosamente sigue muy desparejo y en algunos casos la sequía, sumada al calor de 40 grados, mata muy rápido las plantas”, comentó Víctor Dickel, de la Coordinadora Agrícola del Paraguay.
En Caaguazú se encontraron parcelas con rendimiento de 3.500 kilos por hectárea, pero también hay áreas con apenas 1.000 kilos, informó la Unión de Gremios de la Producción.
En San Pedro la cosecha arroja 1.500 kilos por hectárea, pero ya se registraron peores comportamientos.