20 feb. 2024

Convocatoria a recomenzar

Todos los vieron. De golpe, comenzaron a observar. Algunos los ignoran, otros minimizan su movilización, los tildan de “manipulados”.

OpiniDe repente, comenzaron a aparecer en los medios de prensa. Fueron mencionados por analistas, politólogos, sociólogos. El sector político puso foco en ellos, la sociedad toda los miró. Fueron blanco de comentarios clasistas, pero también empáticos.

Las manifestaciones de los seguidores de Paraguayo Cubas se convirtieron en la centralidad nacional no solo por los eventos masivos o violentos sino porque pusieron el dedo en la llaga de los gobiernos, de las organizaciones sociales y políticas y hasta de la prensa tradicional, que nunca los miró.

Salieron desde la ciudad del olvido a recordar que nunca fueron atendidos. Expresaron con voz propia lo que viven cuando hay ausencia de derechos básicos y cuando da igual la muerte si la otra opción es seguir viviendo sin dignidad. No fueron manipulados, encontraron el canal para pronunciarse. Ellos existen, independientemente de lo que significa el liderazgo cuestionable de Payo. Sus motivaciones son reales y respetables.

Revelación uno. La primera cortina caída con las movilizaciones de los seguidores del ex senador esteño revelan que el Partido Colorado con su captura del Estado y su sistema prebendario no supo atender a este sector pese a tener el poder por más de 70 años. Para ellos no hay salud, educación, seguridad, tierras ni vivienda digna. El discurso del fanatismo colorado no les alcanza ni les es creíble. La responsabilidad de dar respuesta está en el futuro gobierno de Santiago Peña pero es sabido que el modelo cartista no se concentra en políticas sociales sino que está enfocado en la estabilidad macroeconómica.

Revelación dos. El bipartidismo no los incluye. El fracaso de la oposición como un todo está segmentado en varias partes y la primera es la gran derrota del Partido Liberal no solo en el sentido electoral. Al PLRA le falló la brújula. Se resquebrajó en conducción y en representación, no tienen norte ni certeza de futuro. Su historia de ser funcionales al Partido Colorado les explotó en la cara.

Revelación tres. La caída más estrepitosa la sufrió la izquierda. Un final anunciado pero cuya magnitud igualmente sorprendió. De nuevo, no solo en términos electorales, sino porque el progresismo paraguayo perdió identidad y por ende, se dispersó en representación. Las dos únicas bancas legislativas que obtuvo, una en el Senado y otra en Diputados, son la síntesis del fracaso del sector, representado por el Frente Guasu, que apunta a desaparecer. Las movilizaciones recientes demuestran la realidad más dolorosa de la izquierda paraguaya: No representan a quienes dicen representar. Es una gran burbuja que no conecta con los sectores populares, con la clase trabajadora, con la clase campesina, con los pobres y olvidados. Las dos mujeres progresistas que hoy forman parte del Congreso celebran éxitos individuales de un proceso fracasado. Su gente fue a una nueva tercera fuerza, que también atrajo a jóvenes y a independientes.

Esta nueva etapa crítica es sin duda un llamado urgente a recomenzar, y todos debemos acudir a la convocatoria.

Más contenido de esta sección
El mandatario decidió crear el fondo nacional de alimentación escolar esperando un apoyo total, pues quién se animaría a rechazar un plato de comida para el 100% de los niños escolarizados en el país durante todo el año.
Un gran alivio produjo en los usuarios la noticia de la rescisión del contrato con la empresa Parxin y que inmediatamente se iniciaría el proceso de término de la concesión del estacionamiento tarifado en la ciudad de Asunción. La suspensión no debe ser un elemento de distracción, que nos lleve a olvidar la vergonzosa improvisación con la que se administra la capital; así como tampoco el hecho de que la administración municipal carece de un plan para resolver el tránsito y para dar alternativas de movilidad para la ciudadanía.
Sin educación no habrá un Paraguay con desarrollo, bienestar e igualdad. Por esto, cuando se reclama y exige transparencia absoluta en la gestión de los recursos para la educación, como es el caso de los fondos que provienen de la compensación por la cesión de energía de Itaipú, se trata de una legítima preocupación. Después de más de una década los resultados de la administración del Fonacide son negativos, así como también resalta en esta línea la falta de confianza de la ciudadanía respecto a la gestión de los millonarios recursos.
En el Paraguay, pareciera que los tribunales de sentencia tienen prohibido absolver a los acusados, por lo menos en algunos casos mediáticos. Y, si acaso algunos jueces tienen la osadía de hacerlo, la misma Corte Suprema los manda al frezzer, sacándolos de los juicios más sonados.
Con la impunidad de siempre, de toda la vida, el senador colorado en situación de retiro, Kalé Galaverna dijo el otro día: “Si los políticos no conseguimos cargos para familiares o amigos, somos considerados inútiles. En mi vida política, he conseguido unos cinco mil a seis mil cargos en el Estado...”. El político había justificado así la cuestión del nepotismo, el tema del momento.
A poco más de dos semanas del inicio de las clases en las instituciones educativas oficiales, nos encontramos frente a un desolador y conocido panorama: el abandono de las escuelas públicas. En un rápido recorrido de UH por algunos establecimientos se comprueban pisos hundidos, techos con goteras, letrinas en vez de baños, sin acceso a energía eléctrica o agua potable. Ese es precisamente el estado de la educación pública en el Paraguay, un país desigual que les niega las mínimas oportunidades a sus niños y jóvenes.