Vivo sin vivir en mí se denomina la puesta en escena de estos cuadros que hasta el año pasado se exhibían –de forma abierta– en la explanada del anfiteatro La Barraca, en el marco de la procesión de luces en Tañarandy.
Macarena Ruiz indica que el teatro se convertirá en un museo viviente con la representación de la Última Cena de Leonardo Da Vinci, como tema central se expondrán igualmente esculturas y pinturas inspiradas en Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz.
Además, en la última sala se expondrá la obra –también viviente– El Expolio de Cristo de El Greco, una pintura del artista griego que representa el momento previo a la Crucifixión.
La primera obra será representada por un grupo de artistas de Itauguá. La segunda está a cargo de chicos de San Ignacio y la última de Ciudad del Este. Los cuadros podrán ser visitados solamente los días jueves 2 y viernes 3 de abril, de 20.00 a 22.30, sujeto a extensión de acuerdo a la demanda.
PROHOGAR. A diferencia de ediciones anteriores, este año el costo de la entrada será de G. 50.000. Todo lo que se recaude será a beneficio del Hogar de Ancianos San Vicente de Paul, situado en la misma ciudad.
Al adquirir los boletos, cada papel indicará el horario en que se podrá acceder al teatro en razón a que se formarán grupos para poder disfrutar de este verdadero espectáculo de luces y colores.
“Se forman grupos de hasta 60 personas y el recorrido dura unos 15 minutos como máximo”, explica Macarena, quien dirige esta puesta en escena. Cada media hora tendrán lugar las funciones de los cuadros vivientes.