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Consejos para afrontar la Fiebre de la cabaña

 

Aunque para muchos puede ser un alivio y alegría volver a la cotidianeidad interrumpida por la cuarentena que impuso el coronavirus o Covid-19, para otros, esto podría representar una situación también estresante, y hasta disfuncional. “Cuando se pueda salir, hay gente que no va a querer hacerlo”, cuenta a NIUS Ovidio Peñalver, sicólogo sanitario y sicoterapeuta, en una nota publicada en niusdiario.es. Los expertos en salud mental coinciden en que ocurre un fenómeno comportamental y emocional en las personas que atraviesan períodos prolongados de confinamiento.

El término Fiebre de la cabaña responde a una reacción relativamente común, que se da al estar aislado en un edificio durante un período de tiempo. “Algunos expertos creen que la Fiebre de la cabaña es un tipo de síndrome, mientras que otros sienten que está relacionada con trastornos como el afectivo estacional y la claustrofobia”, explica el profesional.

La sicóloga clínica Michelle Wolley, explicó a Última Hora que la reacción se origina a raíz del aislamiento intenso, que puede alcanzar el nivel de una fobia específica. “Si está experimentando este síndrome (conjunto de signos y síntomas), como resultado del distanciamiento social o la cuarentena, puede estar sintiendo un estrés adicional más allá de lo que se deriva simplemente de estar aislado”, refiere.

Sin embargo, la profesional tranquiliza, pues hay formas de combatir la ansiedad que puede estar sintiendo el individuo. “Y no todas las personas que padecen esta experiencia, experimentarán exactamente los mismos síntomas”, agrega.

Entre los síntomas cita una intensa irritabilidad o inquietud, letargo, tristeza o depresión, enfoque de pensamiento en los problemas y carencia de paciencia. “Además, antojos de comida, motivación disminuida, autoaislamiento, dificultad para despertarse de una siesta, frecuente desesperación. Otros síntomas son cambio de peso, incapacidad para lidiar con el estrés”, detalla Wolley.

La profesional observa que los síntomas descritos, también pueden ser indicativos de una amplia gama de otros trastornos, y solo un profesional capacitado en salud mental puede hacer un diagnóstico preciso. Además, no todos los que temen estar encerrados en casa en invierno (de ahí el término) tienen fiebre de la cabaña. Solo cuando alguien exhibe varios de los síntomas mencionados anteriormente es más probable que se trate de una fobia.

TERAPIA. Michelle Wolley recomienda que la persona que se identifica con la mayoría de estos síntomas acuda a un profesional de la salud mental. “Es necesario que hagan terapia, que aprendan técnicas de relajación y exposición gradual al ambiente. De esta forma, cada vez se sentirán más seguros. Claro, con toda la seguridad del caso, con mascarilla y gel. Señaló que además en la casa se puede empezar a hacer visualizaciones acerca de cómo iniciar la salida a la calle, para medir el nivel de ansiedad, y así poder trabajar por etapas. En este caso, la persona debe anotar y puntuar su nivel de ansiedad.

Entre los casos más complejos se encuentran los de aquellas personas que perdieron familiares a causa de la pandemia.

“Puede que estas necesiten apoyo especial, e incluso fármacos, debido a que su nivel de ansiedad será muy alto. A ellos les afectará el doble, porque estarían llevando un proceso de duelo en ausencia del ser querido. Esta no tuvo la oportunidad de hacer el ritual del duelo que implica un velatorio, acompañado de familiares, amigos, etc.”, finaliza.


Profesionales indican cómo vencer el estrés que para algunos significa volver a la cotidianeidad.

Ansiedad, depresión y otros trastornos
Expertos en salud mental como Rodrigo Córdova, ex presidente de la Asociación Psiquiátrica de América Latina y profesor de la Universidad del Rosario opinan que la pandemia de trastornos mentales que se viene es inminente.
Para el galeno, el desorden de estrés postraumático, una patología que se clasifica dentro de los trastornos de ansiedad (se siente una amenaza real contra la vida), es lo que se dará con mayor énfasis en la sociedad. Aquí se pondrían en evidencia repercusiones emocionales como la ansiedad y la depresión. La sicóloga clínica Isis Márquez considera que la terapia cognitivo conductual sería una excelente opción de trabajo con personas que presenten estos síntomas. Primero, se deberá identificar las distorsiones cognitivas que presentan las personas afectadas, como es la visión catastrófica, en donde se visualizan en el peor escenario. Para quienes presentan esta situación, la mejor forma de iniciar un tratamiento será a través de las tecnologías existentes, como ser aplicaciones con videollamadas. En caso de no contar con esta posibilidad se deberá buscar profesionales que asistan al domicilio del afectado, hasta conseguir gradualmente que el mismo vuelva a salir a la calle y se reinserte socialmente.

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