La fecha fue recordada con un oficio religioso en la misma ciudad donde tuvo lugar el asalto rebelde, que dejó 43 muertos, entre militares, policías y civiles, así como 47 efectivos heridos y 61 secuestrados.
La cita conmemorativa fue encabezada por María Teresa de Mendieta, esposa del coronel Luis Mendieta, jefe de la policía de Mitú, en el departamento del Vaupés, por la época del asalto. EFE | Ampliar imagen
Más de un millar de insurgentes, dirigidos por Jorge Briceño (alias el “Mono Jojoy”), jefe militar de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), participaron en el ataque, el primero y único de esta guerrilla sobre una capital departamental y uno de los más devastadores en el casi medio siglo de historia del conflicto interno.
La cita conmemorativa fue encabezada por María Teresa de Mendieta, esposa del coronel Luis Mendieta, jefe de la policía de Mitú, en el departamento del Vaupés, por la época del asalto.
“Espero que este año sea el de la libertad”, dijo la esposa del coronel Mendieta a los periodistas.
La mujer viajó a esa ciudad, 660 kilómetros al sureste de Bogotá, junto a Fabiola Monsalve y Emperatriz Castro de Guevara, madres del sargento César Lasso y el capitán Julián Guevara, respectivamente, entre otros familiares de los rehenes.
Como Mendieta, Lasso sigue en manos de las FARC, que tiene a ambos en una lista de secuestrados que quiere canjear por rebeldes presos, la cual se redujo a 28 con la fuga hace una semana del ex legislador Óscar Tulio Lizcano, ayudado por su carcelero, que desertó.
Pero a diferencia de Mendieta, Lasso y el mayor Enrique Murillo, tercer secuestrado en la toma a Mitú que sigue como rehén, Julián Guevara murió en cautividad, víctima de enfermedades tropicales.
Otro de sus compañeros, el intendente Luis Hernando Peña, también murió en condición de secuestrado a manos de los rebeldes, que lo “ejecutaron”, al parecer, por haberse enloquecido.