La Justicia concluyó que el hombre atacó a un hombre con cuchillo y cuando su víctima estaba aún con vida, lo guardó en un congelador, donde lo encontraron las autoridades.
El hecho ocurrió en la tarde del 20 de marzo de 2018, en una casa ubicada en el barrio Itá Enramada de Asunción, y la víctima fue Luis Miguel Ángel Gómez Sosa (60), al que sus amigos conocían como Miche.
En el juicio oral y público González Mereles admitió que planeó el crimen a causa de los celos que lo habían dominado hasta llevarlo al punto de tomar la drástica determinación de cometer un asesinato.
Agregó que la persona fallecida estaba en relación con quien fuera su pareja sentimental.
Con suma frialdad, el hombre siguió relatando que una vez que apuñaló al que consideraba su adversario y guardó su cuerpo en el congelador, se retiró de la casa en el vehículo de la víctima, un Hyundai QP Tiburón, color mostaza, que era muy conocido por sus vecinos.
Desde este momento, Mauricio huyó y por mucho tiempo estuvo con paradero desconocido, siendo buscado por la Policía.
HALLAZGO. Pasaron dos días de lo ocurrido y fue entonces que al hijo del fallecido, preocupado porque su padre no le atendía las reiteradas llamadas, fue hasta la casa de la calle Coronel Abraham Schweitzer 655 esquina Floresta, del mencionado barrio, que estaba bajo cuidado de su padre.
El joven encontró la puerta cerrada con llave y luego de llamar insistentemente y no recibir respuesta, llamó a agentes de la Comisaría 13ª Metropolitana.
Luego de ingresar al lugar y recorrer por sus dependencias, los intervinientes hallaron el cuerpo dentro del congelador.
El caso quedó en manos de los fiscales Giovanni Grisetti y Mercedes Cañiza, que solicitaron imágenes de circuito cerrado, donde se pudo ver al ahora condenado huyendo de la casa en el automóvil de su víctima.
Un año más tarde, en el 2019, el sospechoso fue detenido en el Departamento de Guairá.
El proceso siguió hasta llegar al juicio oral, donde se comprobó la culpabilidad y la posterior condena.