12 feb. 2026

Conflicto por línea interna deriva en agresión a empresario y buses

Un conflicto judicial por una línea interna de Ñemby derivó en la noche del viernes en la agresión que sufrieron los empleados y los buses de una de las empresas que se disputan la titularidad del itinerario.

El hecho ocurrió en la parada de la línea 60 interna de la empresa Santa María SA, en el barrio Pa’i Ñu, de Ñemby. Según denunciaron los dueños de la mencionada firma, una patota llegó hasta la parada y golpeó al dueño de la misma y arrojaron piedras a los vehículos.

Hermes Riquelme, quien alegó ser el único dueño de la firma Santa María, relató que una turba de 30 personas llegó hasta la parada en una unidad de la línea interna 3 y lo golpearon salvajemente. Luego destrozaron dos buses y el automóvil de Riquelme.

El empresario contó que el conflicto por la línea comenzó cuando la empresa despidió a su ex administrador, Roberto Riquelme Caballero. Aseguró que este último fue destituido por no pagar a los choferes de la empresa sus aguinaldos.

“Posteriormente, Riquelme Caballero creó su propia empresa, formó similar a la nuestra, tratando de engañar a los usuarios y a la Justicia”, expresó Hermes Riquelme.

De hecho, contó el empresario agredido, que Roberto Riquelme Caballero consiguió un amparo judicial para que su empresa trabaje en la parada en cuestión, ubicada en las calles Padre Cassanelo y Primera, del mencionado vecindario de Ñemby.

COMPLICIDAD. Por su parte, Doba Aquino, la esposa de Hermes Riquelme, aseguró que la Policía actúa en complicidad con Riquelme Caballero. Incluso afirmó que siete patrulleras de la comisaría de Ñemby acudieron a la parada y presenciaron los destrozos de la turba enardecida, pero no hicieron nada. Sobre el punto, la mujer acusó a los agentes de la mencionada sede policial de responder a las órdenes de Roberto Riquelme Caballero.

Por su parte, los agentes de esta comisaría se limitaron a señalar que los sucesos ocurridos en la parada serán investigados.