Economía

Confitería Chantilly no soportó la pandemia y cerró tras 31 años

 

Desde el inicio de las restricciones sanitarias para controlar la pandemia, la emblemática Confitería Chantilly fue reduciendo sus actividades y la cantidad de personal. Finalmente, la familia propietaria no pudo sostener el negocio y lo cerró para luego rematar su mobiliario y equipos.

Antes que el Covid-19 llegara al país, el local, ubicado sobre la avenida Guido Boggiani y República Argentina, contaba con 50 empleados que mantenían la operativa de la confitería ante la gran demanda de eventos de baby shower, cumpleaños o simples encuentros entre amigos. Con la reducción de las actividades como efecto de la pandemia, la empresa optó por las suspensiones laborales para tratar de mantener los puestos, pero muchos trabajadores decidieron buscar mejores rumbos y, antes de cerrar, el negocio quedó con alrededor de 15 empleados, explicó el propietario Jorge Raúl Leoz.

“Lastimosamente llegó la pandemia, aguantamos todo lo que pudimos, más de un año, pero ya fue insostenible”, lamentó.

Su esposa, Ana María de Leoz, administraba la confitería desde hace poco más de diez años, tras el fallecimiento de su padre, Modesto Leoz, quien en 1990 abrió el local.

La familia también es propietaria de Amandau, que se mantiene firme con 200 franquicias en todo el país. Para Jorge Leoz, al tratarse de una dinámica diferente, en que los clientes retiran los productos o permanecen poco tiempo en estos locales, no corre el mismo riesgo que Chantilly.

VENTA. La firma Ferias y Remates lleva adelante la venta de electrodomésticos, utensilios y mobiliario de la confitería. Una de las socias, Soledad Fernández, comentó que los productos son de primera calidad con la ventaja de acceder a ellos por debajo del 50% de su costo original. El remate empezó el jueves de la semana pasada y se extiende hasta hoy en el horario de 9:00 a 12:00 y de 14:00 a 17:00.

El mismo trabajo realiza en el local gastronómico Tía Techa, específicamente en la sucursal que se encuentra sobre Eusebio Ayala y Médicos del Chaco.


LA CIFRA
50 personas trabajaban en la Confitería Chantilly en la prepandemia, pero en los últimos tiempos tenía solo 15 empleados.

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