30 may. 2026

Condenas de 25 años y 20 años de cárcel por mortal asalto en Lambaré

A penas de 25 y 20 años de prisión fueron condenados en juicio oral, dos acusados por un mortal atraco ocurrido en diciembre del 2010, donde falleció un empresario.

Alta pena.  Juan Carlos Rojas, alias  Kung Fu,  cuando fue aprehendido por una de las causas.

Alta pena. Juan Carlos Rojas, alias Kung Fu, cuando fue aprehendido por una de las causas.

La sentencia afecta a Juan Carlos Rojas, alias Kung Fu (41), que recibió la pena más elevada; y Celso Ramón Centurión (36) a quien le aplicaron la pena de 20 años de encierro.

Ambos fueron hallados culpables de matar al empresario Roberto Atilio Schuhbaum Mencia el 13 de diciembre del 2010, en Lambaré.

La agente fiscal, Gladys González, les acusó a ambos por el hecho punible de robo con resultado de muerte, como coautores. Rojas y Centurión deberán cumplir dicha pena en la Penitenciaría Nacional de Tacumbú.

Además de los condenados, por el hecho está procesado Ismael Fretes, quien se encuentra prófugo, en estado de rebeldía, por lo que los plazos procesales se hallan suspendidos.

JUICIO ORAL. El Tribunal de Sentencia estuvo integrado por el juez Julio César Granada Fleitas, quien fue presidente, y como miembros, sus colegas Letizia de Gásperi y Sonia Sánchez Laspina.

El caso se registró el 13 de diciembre del 2010, Roberto Atilio Schuhbaum Mencia fue atacado en las calles Guavirá y Kuarahy, barrio Valle Ybaté, de la ciudad de Lambaré, por tres hombres que circulaban a bordo de un automóvil Toyota, tipo Corsa.

De acuerdo con lo que se probó en el juicio, desde el rodado efectuaron disparos contra la ventanilla del lado del conductor del vehículo que conducía Schuhbaum Mencia, de la marca Mercedes Benz, de color negro, cuyos vidrios se encontraban totalmente cerrados.

Uno de los proyectiles impactó en la víctima, lo que le provocó la muerte. Los ahora condenados solo llevaron maletas que contenían documentos en su interior.

La fiscalía pidió la máxima pena por el hecho punible, durante sus alegatos finales en el juicio oral.

Al final, los jueces entendieron que se probó la autoría de los encausados en el crimen, por lo que entendieron que las penas justas eran las de 25 y 20 años de encierro, para cada uno.

La defensa apelará el fallo, teniendo en cuenta las altas penas a las que fueron condenados los encausados.