Evando Aparecido Dos Santos, Francisco Benítez López, Anderson Enri Zacarías Dos Santos, João Neto Silva de Matos, Ulises Penayo y Francisco Penayo, detenidos en un megaoperativo anticontrabando de cigarrillos en Salto del Guairá, donde el valor de las mercaderías incautadas rondaba USD 1.500.000, fueron condenados ayer por un Tribunal de Sentencia a 4 años de prisión.
De acuerdo con la acusación, los citados pertenecían a una estructura que operaba en la frontera con el Brasil, sacando del país a través de puertos clandestinos millares de cajetillas de cigarrillos de diversas marcas, entre ellas las producidas por la Tabacalera del Este, propiedad del ex presidente de la República Horacio Cartes.
ANTECEDENTES. El megaoperativo anticontrabando fue ejecutado en la noche del 18 de diciembre de 2018 y madrugada del día siguiente en siete puertos clandetstinos sobre el río Paraná, en la zona de Salto del Guairá, y el allanamiento de cinco depósitos, por agentes del Ministerio Público, de la Senad y de la Unidad Interinstitucional de Lucha contra el contrabando (UIC).
El entonces fiscal Emilio Fúster había afirmado que la investigación había durado un mes, desde el 8 de noviembre, hasta el 8 de diciembre, posterior a eso decidieron realizar los allanamientos, que culminaron con la detención de doce personas, entre ellas las seis que ahora fueron condenadas, además de la incautación de al menos 5 millones de cajetillas de cigarrillos, que representarían unos 50 millones de pabilos, de acuerdo con lo indicado por el fiscal Fúster. También durante el operativo fueron decomisados 30 embarcaciones y medianas que eran utilizadas para introducir al Brasil las mercaderías ilegales, y 19 vehículos terrestres, entre camiones de gran porte y rodados medianos.
A LA VISTA. El actual ministro del Interior, Arnaldo Giuzzio, que en ese tiempo se desempeñaba como ministro de la Senad, había puesto énfasis en la impunidad con que operaban los delincuentes. Había afirmado a radio Monumental que los puertos clandestinos operaban a la vista de todos, “pero hacen la vista gorda”, decía Giuzzio. “Todo el mundo sabe (de los puertos), Aduanas sabe, la Policía sabe, nuestra gente sabe”, pero era como que nadie se metía.
También el fiscal interviniente había afirmado en la ocasión sobre los puertos clandestinos: “Lastimosamente tengo que decir que existen instituciones contaminadas que en sus narices se realizaban este tipo de hechos (contrabando) y no han hecho absolutamente nada”.
Los representantes del Ministerio Publico requirieron las condenas de 4 años para los presuntos responsables.