Sábado/1/SETIEMBRE/2007
Por unanimidad, el Tribunal de Sentencia condenó al padre José Antonio Rubio y al ex clérigo Sócrates Garcete a la pena de 5 años y 6 meses de cárcel y a Rubén Ramírez Cataldo a la pena de 4 años y 6 meses por el delito de lesión de confianza.
Las juezas Gloria Hermosa, Mesalina Fernández y Mara Ladan señalaron que no existen dudas de que el delito fue perpetrado por los acusados, Rubio y Garcete, en calidad de autores, y con la complicidad de Ramírez Cataldo.
“Existe responsabilidad de los co-directores, quienes debían cuidar con responsabilidad el patrimonio de la Unión Europea. La calidad de garante se vio reflejada con los cheques que fueron firmados, con el contrato que suscribieron con el co-procesado. Estos instrumentos hacen plena prueba de que Rubio y Garcete eran co-directores del proyecto”, argumenta la decisión.
El daño. Las magistradas resaltaron: “Se ha probado que el patrimonio dañado es de la Unión Europea y que son más de 14 mil millones de guaraníes, 65% de los fondos que fueron al extranjero, que se depositaron a la Fundación María Gloria, de Rubén Ramírez Cataldo, y distribuidas a otras personas que nada tenían que ver con el proyecto Ysakã, según la auditoria de gestión”.
Las juezas señalaron que existieron terceras personas que recibieron cheques del proyecto Ysakã y que, sin embargo, nada tenían que ver con el citado proyecto. Se citó entre otros a Dunja Schultz, que recibió 32 millones de guaraníes; Fernando Céspedes, 20 millones de guaraníes; Miriam Segovia, Gladys Florentín, Gustavo Meza, Anastasio Carrera, Lucio González, David Luna Pastore y Darío Gómez.
Apelación. Rubio adelantó que apelará la medida impuesta por el tribunal y aseguró que no se quedó con un solo guaraní del proyecto Ysakã. “No siento ningún rencor hacia nadie. Si alguna persona necesita mi ayuda, no voy a dudar en ayudar”, dijo.
El español se mostró muy tranquilo al saber la sentencia y dijo que las juezas actuaron con honestidad. Las pruebas producidas demuestran las erogaciones con algo que nada tenía que ver en el proyecto. La conducta de los indiciados no era la permitida, es más, incurrieron en una conducta prohibida”, según la sentencia de reprochabilidad.
En cuanto a la responsabilidad de Rubén Ramírez Cataldo, concluyeron que su aporte para la comisión del delito fue fundamental, ya que recibió a sabiendas los fondos del proyecto Ysakã, mediante cheques y dinero en efectivo que fueron depositados en cuentas que tenía en Miami y España.
“Recibió 88 mil dólares. Y suscribió un contrato en el que asumió responsabilidad de depositar el dinero en garantía para operaciones de alto rendimiento, que nada tenían que ver con el proyecto”, esgrime la sentencia.
Los condenados tienen ahora prisión domiciliaria, hasta el 7 de setiembre, momento en que se darán a conocer in extenso los argumentos de la decisión final. Rubio hace 3 años que está privado de libertad y esta situación será utilizada por su defensor para evitar Tacumbú.
Antecedentes del caso por desvío de los fondos
El 3 de enero de 1992 se firmó en Bruselas, Bélgica, un acuerdo de cooperación entre la Unión Europea (UE) y la República del Paraguay.
La UE se comprometió mediante una contribución no reembolsable al Programa de Abastecimiento de Agua Potable y Tratamiento de Aguas Residuales a 50 comunidades rurales, denominado proyecto Ysakã, con un costo aproximado de más de 7 millones de euros. José Antonio Rubio y Sócrates Garcete fueron nombrados co-directores. Se habilitaron tres cuentas, una en euros en Madrid, España, y otras dos, una en dólares y otra en guaraníes, en Paraguay. Mediante la cuenta europea se transferían los fondos a las cuentas de Ysakã.
Rubén Ramírez Cataldo, representante de la Fundación María Gloria, recibió montos millonarios que fueron girados a su cuenta en Miami. Ramírez Cataldo dijo a Rubio que el monto recibido iba a depositar para conseguir intereses y construir unas 4 mil viviendas sociales, según contrato agregado al juicio.
Una auditoría de gestión determinó que existían gastos no elegibles que ascendían a 14.284.532.771 guaraníes.
El proyecto Ysakã tenía como objetivo principal la promoción y desarrollo comunitario de 50 comunidades rurales en los departamentos Central, Misiones y San Pedro, que beneficiaría directamente a 4.522 familias, equivalentes a 20.404 personas.
Victoria Acuña, Fiscala acusadora: “La Fiscalía probó el delito”
A pesar de que no se pudo conseguir la pena requerida para los acusados, se probó el delito investigado. Sin embargo, podemos tomar como un logro la sanción impuesta a los implicados. No hay que olvidar que la carpeta se extravió y tuvimos que recuperar para seguir con el proceso”.
Jorge Bogarín, Defensor de Rubio: “Una condena politizada”
“En un mitin político, liderado por el propio presidente de la República, Nicanor Duarte Frutos, se pidió la condena de mi defendido. No se puede mantener objetividad en esas condiciones y, por lo tanto, no hubo criterio por parte del Poder Judicial en este caso en particular”.